Es una máquina

ES UNA MÁQUINA.

Por Horacio Krell*

Cuando alguien funciona muy bien se suele decir: “Fulano es una máquina”. La pregunta del millón es saber si son cualidades innatas o si posee un método para obtener sus resultados.

La misma pregunta se hacía Einstein sobre su propia capacidad. Por eso decidió donar su cerebro a la humanidad para que pudieran investigarlo y develar la incógnita. Los científicos se asombraron viendo que era parecido a cualquier otro, la diferencia no estaba en la máquina, en el hardware, sino en el software con el qué lo hacía funcionar. Einstein fue un adelantado para su época, pensaba de un modo diferente que recién en la década del cerebro se pudo detectar.

Entre 1990 y 2000 se aplicaron las neuroimágenes para inspeccionar al cerebro mientras piensa.

La diferencia esencial del cerebro de Einstein era el cableado que une los hemisferios cerebrales. Su cadena de fibras nerviosas (cuerpo calloso) era muy potente, como subproducto de la interacción continua de ambos hemisferios y no de un supuesto hardware natural original.

La importancia del software mental. Muchos creen que todo depende del esfuerzo, como dijo Sarmiento: la letra con sangre entra. Esta creencia no considera el desgaste que genera el tiempo dedicado a algo, lo que introduce el concepto de los rendimientos decrecientes.

Al principio todo va bien, luego sobreviene el cansancio y agregar tiempo no sirve para nada.

Las personas que tienen un buen método consiguen  más en menos tiempo. Platón decía que el comienzo es la parte esencial de cualquier trabajo. Por eso el ingreso de la información  a partir de los sentidos es fundamental. Nietzche dijo que los métodos son la mayor riqueza del hombre.

Analfabetismo funcional. Hay quienes saben leer pero que no leen por falta de tiempo. La lectura es la primera tecnología creada por el hombre y fue la que le permitió convertirse en el dominador del planeta. Sin embargo hay que cada vez menos lectores pese a que se creó una tecnología prodigiosa que permite leer de 3 a 10 veces más rápido y con mayor comprensión. Otra herramienta olvidada es la capacidad de escucha. Si tenemos dos orejas y una sola lengua es para escuchar el doble de lo que decimos. La clave está en saber observar y no en sólo ver. Y de aprovechar la ocasión ya que no existe una segunda oportunidad para la primera impresión.

Durante 17 siglos después de Cristo la humanidad vio caer los objetos sin preguntarse nada. ¿Por qué caen en vez de elevarse como los pájaros? Un día Newton sentado bajo el árbol recibió el impacto de una manzana en su cabeza. Cualquiera hubiera maldecido por el impacto pero Newton era un gran observador y aprovechó la ocasión para descubrir la ley de gravedad.

Neuroplasticidad.  La asociación permite relacionar hechos mediante tramas asociativas que permiten vincular, recordar y reconocer semejanzas, de forma tal que una experiencia presente sirve de estímulo para revivir en la mente una experiencia pasada.

La asociación se manifiesta en la memoria y está vinculada con las percepciones. Asociar es el proceso por el cual las experiencias pasadas son atraídas a la consciencia por medio de las experiencias presentes, donde la reanimación de una sugiere la otra y viceversa.

Esto me hace acordar, por ejemplo, dónde y porque olvidé el paraguas cuando dejó de llover.

El método de la cadena se ha convertido en una estrategia artificial para que una imagen se relacione con la otra, provocando la sinapsis entre dos neuronas antes desconectadas entre sí.

Una ruta neuronal se crea mediante asociaciones entre una imagen o foto una relación o relato y la película mental que surge de conectar las fotos con un guión.

La Memoria. Es la capacidad de revivir experiencias pasadas. Su función principal es recordar y asume cuatro formas: Reconocer experiencias que antes han sido captadas. Rememorar experiencias pasadas sin que estén presentes: (Ejemplo.: Recordar el nombre de un libro). Reproducir, cuando se repite un material aprendido: (Ejemplo: Repetir frases famosas). Ejecutar, reiterando acciones automatizadas: (Ejemplo.: Manejar un auto)

Para poder reconocer y rememorar es necesario haber adquirido previamente conocimientos, desempeños y actitudes para reproducir, percibir, memorizar, ejecutar y formar hábitos.

Nosotros creamos el hábito y luego el hábito nos crea a nosotros.

El significado artificial que se da a las asociaciones arbitrarias ayuda a su recuerdo por lo que se las llama “muletillas de la memoria”. Se recomienda que a “estas conexiones ingeniosas y artificiales, en cuestiones importantes, sean acompañadas de la comprensión del significado y las de relaciones causales y sistemáticas que ejercitan la memoria lógica.  Las asociaciones significativas se aprenden fácilmente y se olvidan menos; las asociaciones arbitrarias se aprenden con dificultad y se olvidan pronto. Existen leyes primarias como de contigüidad, contraste y semejanza o secundarias como la vivacidad, la frecuencia y lo reciente.

Ley de la Semejanza: Por ejemplo una fotografía recuerda a la persona a la que pertenece (semejanza total) o recuerda a una persona que se parece (semejanza parcial).

Ley del Contraste: Expresa esta ley que una experiencia sugiere o recuerda otra pasada y opuesta. Por ejemplo una experiencia presente de frío recuerda otra experiencia pasada de calor intenso. La imagen de una hormiga sugiere la de un elefante. La importancia del No es que trae asociado el Sí. La  frase no pienses en un elefante trae a la mente el Sí: Piensas en un elefante.

Ley de Contigüidad: Se le llama también de la proximidad y expresa que las experiencias que tienen lugar en forma conjunta, en una relación de tiempo y espacio se evocan o recuerdan mutuamente. Por ejemplo tomemos las experiencias conjuntas pieza musical y declaración amorosa; el recuerdo de una de ellas trae a la consciencia el recuerdo de la otra.

Esta ley importa en la enseñanza significativa por lo que el maestro debe tratar de combinar toda experiencia con experiencias visuales interesantes. (Multimedia y mapas conceptuales).

Ley de lo Reciente: Es una ley secundaria que expresa que cuanto más cercana sea la producción de la experiencia es más probable su recuerdo.

Ley de la Frecuencia: Esta ley secundaria expresa que cuanto más frecuente sea la relación o conexión de experiencias, es más completo su recuerdo. Esta ley justifica los ejercicios y repasos y determina la efectividad  del uso del aprendizaje y conviene recordar que las asociaciones permanentes no pueden establecerse sin repeticiones frecuentes.

Hay que tener muy en cuenta la curva del olvido ya que el cerebro borra en 8 horas casi todo que no sea repasado. El repaso implica la asignación de importancia a lo que ha sucedido.

Ley de la Vivacidad: Es la ley secundaria que expresa que las experiencias que impresionaron fuerte y vivazmente en el momento de observarse, se recuerdan con mayor facilidad.

La ley de la vivacidad depende de las fuerzas del  estímulo en el proceso de aprendizaje (ayudas de instrucción, trabajo en equipo) de la atención del aprendiz determinada por su interés, ek que ha sido convenientemente estimulado por la motivación.

La presentación del material. El maestro debe presentar las materias en forma intensa y vívida, para que despierten el interés y la atención, que impulsen a la acción. Para ello puede usar  retos mentales como ¿Qué les parece?, ¿Qué opinan? Y también los acertijos.

El aprendizaje exige orientar al alumno a formar asociaciones útiles y eficaces, reforzarlas para que queden en forma permanente y dar vivacidad y contigüidad a las experiencias.

No hay avance posible en el  aprendizaje sin la participación de nuevas experiencias, sin la modificación de las antiguas y la relación de éstas con las nuevas experiencias. Es decir que la educación debe dar la posibilidad de aprender, reaprender y desaprender. Las asociaciones significativas que desarrollan la memoria lógica deben ser consideradas en todo su valor.

El test de la máquina en acción. Infobae.com presenció una demostración de utilización de la memoria al cien por ciento. La lección que se quería brindar es que es posible optimizar el rendimiento del cerebro con metodología y gimnasia mental. El instructor luego de un breve discurso propuso una simple actividad: decir números del 00 al 99 sin repetir ninguno.
Los oyentes comienzan a lanzar sus ocurrencias. Las cifras se distribuyen de izquierda a derecha, a lo largo de un pizarrón de diez casillas de largo por diez de alto. Completada la tercera hilera, empiezan a sucederse los fallos: números repetidos, respuestas lentas.
Una vez terminada la grilla, el instructor tapa la pizarra con una pantalla y propone a cada oyente replicar exactamente los números, por supuesto, en orden. Las respuestas tienen entre 2% y 10% de aciertos. Lo esperable es que se llegue a 10% de aciertos, explicó a Infobae.com, el Dr. Horacio Krell director fundador del Instituto Ilvem, quien luego del ejercicio hace una impecable demostración: sin equivocarse repite los 100 números en alta velocidad.
Cómo detectar un problema. La memoria es un capital, uno obtiene lo que quiere de ella.

Para darse cuenta si la memoria está funcionando bien o mal sólo hace falta observar cómo le está yendo a cada persona en la vida en los proyectos que tien en marcha. Si los planes no se están cumpliendo, no se está usando con inteligencia la memoria, que es un archivo de todo lo que está pasando en la vida, tanto de experiencias como de sentimientos.
Para saber bien funciona la memoria, primero hay que tener una expectativa: si no sé lo que quiero de mi memoria, tampoco sé si me va bien o me va mal. Por eso, para saber si mi memoria esté bien o mal, lo mejor es testearla, propuso el experto.

Lo que no se mide no se puede mejorar.
Un práctico test es el mencionado anteriormente: de la grilla de 100 números colocados en forma aleatoria, ver cuántos pueden recordarse. Un rendimiento esperable es que al menos se recuerden diez. El mejor test es el rendimiento de la memoria. Sabemos que la lectura es el mejor entrenamiento. Si puedo leer un libro y recordarlo, tengo presentes mis temas principales y tengo buen rendimiento laboral, esto indica que mi memoria me está ayudando, dijo Krell.
Para el experto, la memoria no se puede medir como buena o mala en sí misma, porque Funes El Memorioso (el célebre cuento de Borges), tenía una memoria extraordinaria pero de tipo mecánica, tenía muchos datos pero no los podía jerarquizar. La buena memoria tiene que ver con la jerarquía: no con recordar cualquier cosa, sino lo que se necesita. Por eso es importante la curva del olvido, que sirve para borrar lo que no sirve conservar en el cerebro.

Si todos tuviéramos la memoria de Borges terminaríamos suicidándonos, igual  que él.
Lo importante, entonces, es que tanto el sistema de memoria como la curva del olvido funcionen de manera correcta. En el testeo de la memoria es importante saber cómo andamos en la memorización de los asuntos importantes de la vida.
Otra prueba de memoria en forma abstracta puede ser leer una página, tomarse el tiempo y luego medir el grado de conceptos que hemos retenido. El tiempo es fundamental: porque no es lo mismo una persona que lee una página a 50 palabras por minuto que quien la lee a 500.

En casa, podemos leer un texto y ver qué nos acordamos.
Al ciento por ciento. Aunque del ejercicio de casilleros de Krell es esperable recordar apenas diez números de los 100, es posible con entrenamiento mental lograr recordarlos todos, tal como lo demostró el propio entrevistado ante el asombro de los otros participantes.
Puedo recordar el 100% porque tengo un método interiorizado, internalizado, lo incorporé.

No es lo mismo que conocerlo, dijo y recalcó que la gente no nota su bajo rendimiento porque se compara mirando hacia el costado y dice: soy normal, estoy como todo el mundo.

Yo prefiero ser anormal estadísticamente y estar cerca del 100% de rendimiento intelectual.

La toma de conciencia es someterse a examen para ver si la memoria funciona bien o mal. Ahí advertirá que no tiene que compararse sino con los niveles de excelencia. Esa energía genera la tensión creativa que va a producir un cambio. Y hay posibilidades de mejorar la memoria.

La mayor parte de las personas no tiene ningún método para memorizar, lo que las hace incurrir en el defecto más común que es utilizar la fuerza bruta y no las claves del procesamiento.

El método propuesto por Ilvem es AIDA (atención, interés, deseo y acción). Tiene que ver con utilizar todo el cerebro, con una metodología intelectual completa. Entrenar la memoria y no la lectura veloz no sirve porque no llegaremos a tiempo para el día del examen. De acuerdo con Krell, los eslabones comienzan por la recepción, prosiguen por el procesamiento, luego continúan con la expresión y por último con la forma de aplicación práctica de la memoria.

Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y le transfirió su poder creador. Al animal lo hizo completo pero al hombre lo trajo al mundo a medio hacer, para que el mismo sea el encargado de construir su propio destino. La educación es la que debe ocuparse de sacar de adentro el potencial que traemos al nacer. Así como no es posible enviar un soldado a la batalla sin enseñarle a usar el arma, del mismo modo hay que enseñarles a los niños a usar su principal herramienta que es su cerebro. Cuando vemos en alguien un rendimiento excepcional, no se trata de que sea una máquina sino de que ha descubierto su genio interior, lo que genera su empowerment o poder interior, y que domina los mejores métodos que son su software ganador. La educación es la industria pesada de una nación porque crea los ciudadanos del futuro.

*Director de Ilvem, mail de contacto horaciokrell@ilvem.com por whatsapp +5491154224742

BUSCAR

COMPARTIR

NEWSLETTER