El saber es una herramienta de poder

EL SABER ES UNA HERRAMIENTA DE PODER

Por Horacio Krell*

Saber y poder son las dos caras de una misma moneda. No es posible ejercer el poder sin haberse apropiado antes de un saber. Todo poder genera un saber y todo saber proviene de un poder. Ese saber que conviene al poder será recompensado y los que lo  poseen se apartarán de las mayorías y las podrán controlar. Por eso poder y saber constituyen un matrimonio indisoluble. De ahí que la educación que debería asegurar el acceso libre al saber se constituye en el campo de la lucha política. Sólo los alumnos que aprenden ese saber dominante son los que tienen éxito escolar.

Para no ser individuos sometidos y dóciles debemos enfrentar esa asociación y crear una concepción propia a partir de tal conocimiento. Para eso debemos saber cómo funciona el cerebro. El sistema nervioso posee capas superpuestas. El tronco cerebral, como el encéfalo del reptil, controla los instintos y no aprende de la experiencia. Los mamíferos al procrear por parto aportaron la capa emocional. El cerebro racional, derivó del lenguaje verbal y se instaló en la corteza cerebral. El cerebro resultó de la evolución, no fue hecho para el hombre y no es tan preciso como la mano, que sustituyó a la garra del animal. El animal nace perfecto, el niño débil. Su cerebro es una página en blanco a completar para elegir su futuro. Pero no sabe armonizar estas tres áreas en conflicto.

Al ponernos de pie las manos reemplazaron a la boca. El cerebro fue el símbolo intelectual y los ojos su instrumento. La zona abdominal llegó a la conciencia por las sensaciones estomacales. Con el lenguaje surgió el mundo cultural. El hemisferio izquierdo alojó la razón y la palabra, el derecho la emoción y la intuición. Se conectan por un cable de fibras nerviosas que evita la fragmentación. Para Pascal “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. Mientras que la emoción te lleva a actuar, la razón te lleva a sacar conclusiones y el sistema educativo no enseña a coordinar instintos, emociones y pensamientos. Al nacer el cerebro es una página en blanco y podría progresar, como el niño antes de ir a la escuela, pero el esfuerzo socializador lo lentifica. La educación no correlaciona con el cambio continuo cuando debería ser el garante de la adaptación. Su fracaso es notable: sólo el 5% de los niños terminan una carrera universitaria.

El poder del hombre. El hombre fue el único ser que pudo tallar el alfabeto en su cerebro y eso le brindó una capacidad de comunicación que ninguna otra especie posee. Hoy la ecuación hombre = tiempo ya no cierra, hay más para leer, todos tenemos reloj pero no tenemos tiempo.

La diferencia de rendimiento está en el software, los métodos son la mayor riqueza del hombre. La teoría de las inteligencias múltiples explica como la inteligencia vocacional genera la energía. Las inteligencias complementarias permiten convertir el espíritu en materia destrabando bloqueos: emocional, creativo, estratégico, ejecutivo, social, comercial, digital.

Hay cuatro etapas del saber: Recepción (lectura veloz, capacidad de escucha y observación). Procesamiento (análisis, síntesis, memoria). Expresión (oratoria y redacción) y aplicación (inteligencia aplicada). El poder creativo y realizador debe montarse como fábrica de ideas en el cerebro para convertirse en una gallina productora de huevos de oro, como son las ideas.

Profesional no es el que tiene un título sino el que sabe usar como poder el conocimiento. Al sintonizar el sistema nervioso humano con el digital se cumple el sueño de Arquímedes: tener una palanca y un punto de apoyo para mover el mundo. El hombre razonable se adapta al mundo, el irrazonable lo transforma. El progreso depende de la unión entre ambos.

El deterioro de la escuela argentina. Somos un país que atrasa. En el examen PISA de la OCDE los chicos argentinos ocupan el puesto 58 entre 65 países, lo que muestra la correlación entre educación e indicadores de riqueza o pobreza. Finlandia era un país pobre hasta que hizo de la educación su política de estado. Hoy todos los niños reciben una educación de excelencia, no tienen pobres y las estrellas de la sociedad son los maestros con título universitario y no los ricos y famosos. La riqueza no son los recursos naturales, el factor clave es el capital humano y el social.

La lectura fue la primera tecnología y nos dio la capacidad de conectarnos. Las tecnologías blandas no son tangibles como las duras. Son como el “software” y el “hardware” o la “mente” y el “cerebro”. Psi (?), es el signo de la psicología -la primera ciencia blanda-. La educación parece blanda, pero es la industria dura que fabrica a los ciudadanos del país.

El crecimiento explosivo del saber impide incorporarlo en tiempo y forma y, como no se enseña a aprender, el estudiante usa la fuerza bruta que lo lleva a la mediocridad. Así es que desconoce las habilidades blandas y si se gradúa suele convertirse en un incompetente social perfectamente preparado. Las 4 A de la educación según UNESCO son: “Aprender a ser, aprender a aprender, aprender a hacer y a convivir”. El conocimiento cambia, las habilidades blandas son estables y responden a lo que sale del manual. La memoria no soluciona problemas porque por definición son nuevos y, por ende, no se les puede aplicar la vieja receta. Para combinar lo duro y lo blando hay que gestionar el saber, descubrir lo valioso y desaprender lo que ya no sirve. No se progresa recitando de memoria sino aprendiendo a crear, innovar, aplicar, hacer y prestar atención (mindfulnes).

El ser humano promedio no llega al 10% de aplicación de su capacidad potencial.  La medicina no lo resuelve y la psicología es lenta. La respuesta es educativa consiste en enseñar a conocer y optimizar el cerebro. Los hábitos nos llevan a la rutina, nosotros los creamos y luego ellos nos crean. Por eso el mejor hábito es aprender a innovar.

El poder inteligente. Es una cualidad de ciertas personas, organizaciones y países. El poder duro – hard power- procede de la fuerza militar o económica. El poder blando -soft power- atrae por la cultura y la buena política. Poder inteligente es querer con eficacia, el querer crea energía y la eficacia alcanza la meta. Eficiencia es hacerlo bien, eficacia es elegir bien, no sirve hacer bien lo que no aporta valor. El poder inteligente suma relaciones públicas: hacerlo bien y hacerlo conocer.

Gobernar animales o personas. Al burro se lo gobierna con el poder duro: con anteojeras, riendas y con el palo en el trasero; o con el poder suave, con la zanahoria en el hocico. El hombre tiene más motivaciones más motivaciones: la fe, la ética, los valores. Debería usarse más el poder blando. El rostro amigo, la persuasión, la atracción. En la 2da Guerra Mundial EEUU usó también el poder blando ayudando a los perdedores. Pero si se pretende ganar mentes y corazones sólo con relaciones públicas se ignora la regla 1 del marketing: si el producto es malo ni la mejor publicidad lo vende.

El poder inteligente: el corazón del poder. En la guerra fría EE.UU usó el poder el duro para disuadir y el blando para erosionar la fe en el comunismo. En Irak intentó democratizar a la fuerza. Promover la democracia y los derechos humanos, se consigue con el poder blando.

La URSS destruyó su poder blando desangrando a Hungría y Checoslovaquia. EEUU no podría convencer a Bin Laden con el poder blando, pero en el Islam hay una mayoría pacífica.

Cómo es el poder inteligente. El poder inteligente conjuga razón y emoción, plan e intuición, conocimiento e imaginación. EEUU necesita redescubrirlo. La influencia de EE.UU decayó, y Trump la destruyó. Hoy exporta miedo en vez de inspirar optimismo y esperanza. El próximo presidente deberá buscar soluciones creativas, combinar el palo con la zanahoria. Sugieren que Trump pesa más que la Estatua de la Libertad, que EEUU debe cambiar la política exterior con alianzas, instituciones multilaterales, desarrollo, diplomacia de contacto y menos proteccionismo.

La ceguera ideológica es peor que la biológica. Coca Cola compite en medio oriente, la gente que rechaza a EEUU no toma Coca Cola. El poder duro afectó al poder suave de la credibilidad. Las naciones que aceptan a EEUU, también aceptan sus propuestas. Tratados de libre comercio, preferencia por sus universidades, elecciones libres, economía abierta, individualismo, son factores a favor, pero la UE ofrece sistema parlamentario, estado benefactor, educación pública y diversidad. La UE no tiene el poder militar de EEUU pero crece como socio comercial de China.

Todos aceptan la teoría de los Arcos Dorados: el país que tiene a McDonalds no va a la guerra.

El poder duro gana batallas pero pierde la guerra. Los mejores países instalan en su educación el conocimiento. Sin eso desprecian el talento individual. La mente tiene dos servidores: uno trabaja y el otro crea. De noche manda el inconsciente, como en la ducha y en el colectivo: son los lugares donde surgen las ideas. El poder inteligente combina poder duro y blando. El primero es racional, opera con conceptos. El otro emocional y creador. El duro apunta al objetivo, el blando a las ideas que vienen de golpe. La ciencia escanea el cerebro. El izquierdo es analítico, objetivo, parcial, secuencial, frío, y realista (el del ingeniero). El derecho es sintético, subjetivo, holístico, intuitivo, pasional, no lineal, imaginativo, y divertido (el del artista). Pero falla el software que los conecta.

Trabajar en equipo. Al hemisferio derecho hay que activarlo sin el bloqueo de no saber lo que se quiere, salir de la rutina, dibujar, pintar, visualizar conceptos y objetivos. El humor desbarata la rigidez, leer mueve la estantería del cerebro, como conocer cerebros diferentes. Einstein no pensaba con palabras. En la teoría de la relatividad se imaginó viajando en la punta de un rayo de luz.

¿Qué hay que hacer? Nada: salir del problema, incubar, meditar. Dejar que el poder blando encienda la chispa y corte el cableado lógico para que los conceptos y las imágenes se conecten. Bernard Shaw concluyó: “todo el progreso depende del hombre irrazonable. Cada hemisferio controla la parte opuesta del cuerpo. Los cerebros de izquierda son los favoritos, “andá por derecha” controlado por el izquierdo. La psicología creció sin estudiar la biología cerebral. Asimiló el cerebro a la PC, porque manipulan símbolos, prefirió el software ignorando la biología cerebral.

Neurobiología política. Un experimento de la Universidad de NY sugiere que la orientación política se conecta con el tipo cerebral. Los liberales toleran la ambigüedad y el conflicto mejor que los conservadores. Los conservadores serían más estructurados y los liberales más abiertos.

Las diferencias individuales se relacionan con la actividad cerebral. Bush fue inflexible en la guerra de Irak y el senador Kerry, el demócrata, fue indeciso. Se puede esperar que los liberales acepten nuevas ideas. Se analizó un segmento estrecho del comportamiento. La tendencia conservadora a bloquear datos podría ser apta en otro sitio. La orientación política es influenciada por la educación. Así un liberal se opone a más impuestos y un conservador está a favor del aborto.

Para algunos hay cerebros de izquierda y de derecha sin tomar en cuenta la cultura. Es un enfoque rígido: si hoy el hombre cocina es porque la cultura lo incentiva y lo permite. Las imágenes cerebrales cotejan la teoría con lo que exige la tarea, pero son sólo datos. No se puede leer el pensamiento viendo imágenes, así como el microscopio no supera a la biología. La neuroplasticidad permite al cerebro modificarse y reorganizar las redes neuronales. No hay cerebros de izquierda o derecha sino un reformateo continuo regulado por la educación, la cultura y la actividad.

El cerebro social. Juzgar desde el egocentrismo promueve acciones contradictorias. Formamos parte de grupos cuyo éxito es también el nuestro. Un individuo será aliado si lo integramos. El amiguismo obstaculiza la competencia. Los equipos deben integrar la diversidad: individuos creativos generan ideas, analíticos eligen las mejores, ejecutivos las concretan y sociales tejen lazos internos y externos. Así el todo es superior a la suma de sus partes. Como en el ajedrez somos piezas del tablero social en interacción con las reglas del juego. Un peón puede ganar una partida y una neurona vale más si está bien relacionada. El principio clave es que solo no se puede.

Dijo Donn: La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por consiguiente: Nunca preguntes por quién doblan las campanas, las campanas doblan por ti.

El poder inteligente combina poder duro y poder blando. El poder duro es racional, opera con palabras y conceptos. El poder blando es emocional, usa metáforas e imágenes.

Hacia un poder inteligente. Se privilegia en general al hemisferio izquierdo, (poder fuerte) que accede al conocimiento a través de la razón. Se desvaloriza habitualmente al poder blando de la creatividad, la inteligencia social y emocional. Para Einstein deben integrarse: “la imaginación es tan importante como el conocimiento”. Cuando del hombre se trata, el empowerment es su poder interior que produce la energía y se bloquea por no poder descubrir al genio interior o por no dominar las inteligencias complementarias -emocional, creativa, estratégica, ejecutiva, social y digital. Los métodos blandos facilitan aprender los conocimientos duros de la ciencia. Se deberían complementar, del mismo modo que un ciego y un paralítico se salvan perdidos en el bosque. Si quieren salvarse el paralítico debe subir a las espaldas del ciego para indicarle el camino, y el ciego deberá aportar la locomoción. Las tecnologías blandas no se enseñan en la escuela pero son las luces que deberían iluminar la vida social.

*Director de Ilvem. Mail de contacto horaciokrell@ilvem.com por whatsapp +5491154224742.

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