“Darla vuelta” o “dar la vuelta”

“DARLA VUELTA” O “DAR LA VUELTA”

Por Horacio Krell*

Diriges un proyecto en el que surgen siempre graves inconvenientes. Podrías solucionarlos pero también podrías terminar muy mal. Entonces te preguntas si te conviente “dar la vuelta” , volver para atrás o si te animas a “darlas vuelta” a esas situaciones recurrentes que siempre te impiden lograr el éxito.

¿Queremos los argentinos “dar la vuelta” y regresar al pasado? ¿O “darla vuelta” y  desde donde estamos empezar la construcción de un nuevo camino de transformaciones necesarias para progresar?
Antes de las elecciones de 2019, y luego de las PASO se planteaban dos elecciones alternativas: Mauricio Macri recorría el país profundizando las ideas sobre lo que se había hecho bien y haciendo la autocrítica sobre los errores cometidos durante su gobierno. Realizó una autocrítica porque escuchó a los que expresaron su disconformidad con su voto negaivo en las PASO. Pero eso no le alcanzó.
Del otro lado, se exhibió una falsa moderación. Decían en el Frente de Todos, que venían para ser mejores, pero durante su gestión actual mostraron  sus verdaderas intenciones. Siguen diciendo que en Venezuela no hay una dictadura, una mirada que va a contramano del mundo que ha condenado las violaciones a los derechos humanos y que ha provocado una de las migraciones más importantes de la historia.
No me preocupa tanto el gasto público, declaró Fernández durante el debate. Y ahora se ve el resultado en los desastres económicos,  que tanto afectan a los argentinos. Su compañera de fórmula, siguió intentando perseguir a periodistas, a los medios y a la justicia, son sus supuestos enemigos.
Teorema de Baglini. Se refiere a la distancia entre la cercanía de un sector o actor político al  poder y la formulación de teorías o propuestas serias y congruentes. La posibilidad de acceso al poder es inversamente proporcional a la audacia de sus proyectos o enunciados, que son tanto más irracionales e imposibles de poner en práctica cuanto menores sean las posibilidades de gobernar de quien las propone.
El teorema fue enunciado por el entonces diputado nacional Raúl Baglini en una maratónica sesión del año 1986 en la que la cámara debatió la deuda externa. Entonces el Partido Justicialista feroz opositor al gobierno de Alfonsin proponía  “moratoria y no pago” de los compromisos externos, el mayor condicionante de la transición democrática y de la recuperación económica de la Argentina en aquel momento histórico.

La columna vertebral del peronismo está rota. El PJ tiene nuevo liderazgo: Fernández será  presidente del partido secundado por líderes provinciales que son los núcleos de poder del peronismo en la actualidad: el GBA, el norte y la Patagonia.  Su vieja “columna vertebral”,  los sindicatos. quedó desplazada por un conglomerado heterogéneo y degradado de empleados estatales (federales, provinciales y municipales), movimientos sociales y punteros locales que dependen del gasto público y que no comprenden que su supervivencia está ligada a que en la Argentina se desarrolle una economía moderna, viable, competitiva e insertada de modo inteligente en el mercado mundial. Sin su columna vertebral el peronismo está quebrado.

Significados del fracaso. No llegar a la meta en el tiempo pautado es sinónimo de fracaso, si lo suponemos  como una imposibilidad. Se lo podría ver de otro modo, como una nueva chance que nos da la vida, como un obstáculo que debemos sortear. Lo que no debemos permitir es que una equivocación nos derrumbe.
Es común no saber responder cuando carecemos de las herramientas, nos falta la tolerancia al fracaso  y sufrimos pensando en el esfuerzo que no rindió sus frutos y creyendo que todo fue en vano.
La dificultad para levantarnos se puede deber a  herencias neurobiológicas y a como lo ve la sociedad. Atribuye el fracaso a la falta de conocimientos, de evolución, de cambio. Así una persona debe cumplir con ciertos patrones sociales: tener un buen empleo, formar una familia y esto lo condiciona sobremanera.
Esta presión es muy negativa para el desarrollo. ¿Se trata de una equivocación elegir un empleo que te haga feliz y no millonario?, ¿Está mal no consumir lo que se publicita en los medios de comunicación?
Los mensajes que recibimos desde pequeños nos hacen creer que fracasar es sinónimo de humillación, algo negativo. No por nada los niños tienen problemas cuando no sacan buenas notas o si no son los mejores.
Esto queda grabado en el inconsciente y se repite cuando adultos. Basta una sola equivocación para verse sumido en la frustración y en la disminución de la autoestima. Con una mejor educación se puede entender cómo es la naturaleza humana y aceptar los errores como un proceso que vale la pena atravesar.
Se puede ser amigo o enemigo del fracaso. La relación con él suele ser mala ya que a los niños los acostumbran a que los deseos se cumplan y a que las cosas las obtengan fácilmente. Lloran y su madre les da la mamadera y de grandes querrán resultados inmediatos. Además, en comparación con otras épocas, se vive una “vida fácil”. Basta con ir al mercado o llamar por teléfono para tener la comida. Presionando un interruptor se ilumina una sala, se recibe el correo al instante en la PC. Esto acostumbra a que todo funcione y ocurra en el momento. No se aprende a esperar, a trabajar arduamente y a esforzarse.
Es cierto que tampoco se enseña a trabajar en lo que a uno le gusta.
En la medida que alguien se conecta con su genio interior, con los recursos que posee y eso lo motiva, no se sentirá un fracasado. No tolerar el error es frecuente, porque no se entiende que hay algo bueno en los errores. Que caer  implica levantarse, buscar nuevas salidas, conseguir más herramientas para enfrentar situaciones y lograr los objetivos propuestos.
El que no hace no se equivoca pero tampoco aprende. Es interesante destacar que cuesta tanto equivocarse por la necesidad constante de tener éxito. El “exitismo” es el afán por ser el mejor en el trabajo, en la familia, en el barrio, y eso no permite disfrutar ni pararse a pensar en lo que se hace.
Nada avala la derrota pero se puede triunfar a otro ritmo y de la forma en la que uno quiere y no como los estándares sociales lo indiquen. Si se divide a las personas en triunfadores o fracasados, o ganadores y perdedores, se verá que la causa de la frustración viene inculcada desde la primera infancia.
Lo que deberíamos ser. ¿La vacuna contra el corona virus debería ser un bien humano universal? Este interrogante crea un conflicto entre incentivar la propiedad intelectual o cuidar la salud pública. Una visión de la naturaleza humana supone que debe ser solidario, otra que debe priorizar el interés propio y el familiar.
Justificar la coacción en nombre de un fin superior surge del prejuicio de que es lícito presionar invocando el debe ser. De ese modo la mejor versión que puede alcanzar una persona es diseñada por los políticos que enmascaran así su paternalismo perverso. Despreciar lo real de la condición humana, el valor de la competencia o tildar de vicio al individualismo, es un craso error. Esas cualidades que tienen mala prensa, si son bien administradas crean beneficios sociales, ya que son más productivas que el ordenamiento asfixiante del hombre. Lo que parecería un reclamo irreprochable de apelar a la fraternidad suele ser una simple expresión de deseos, que intenta a obligarlo a ser lo que debería ser, en desmedro de lo que realmente es.
Aprender a Innovar. Dada una situación penosa y para cambiarla, es necesario lograr mayor velocidad si se desea “darla vuelta” y no “dar la vuelta” para repetir los mismo errores. Es que el cambio se acelera y los contenidos de hace 6 meses hoy ya son viejos. El entorno exige un aprendizaje permanente, que, para entusiasmar, tiene que ser variado para generar intensidad y compromiso. Sin embargo aprender es lo primero que se relega. Hay que evitarlo dedicando tiempo a la capacitación a toda costa. Usar la tecnología para interactuar con otros en búsqueda de conocimientos hace que este proceso sea más productivo.
La aplicación del saber consiste en usar varias habilidades cognitivas.
La neurorigidez es la tendencia a usar conexiones precableadas, es decir, la memoria, así solo se procesan los mismos pensamientos y se realizan las mismas acciones. Einstein definió la locura como querer progresar haciendo más de lo mismo.
El poder interior. Es una fuerza interna conocida  como Empowerment, que  significa tomar conciencia y asumir una actitud para superar los obstáculos. Se puede desarrollar mediante el acceso bidireccional a la información y al autoconocimiento, que de la confianza de sentirse el arquitecto creador del propio destino. La resiliencia es saber superar situaciones traumáticas. En física es la condición del resorte de estirarse, contraerse y recobrar su forma. Cuando una arenilla penetra por error en la ostra, ésta segrega una sustancia que la convierte en perla. El resiliente comprende lo que le pasa, descubre sus fortalezas, cree en un futuro mejor, construye redes, acepta metas desafiantes, confía en alcanzarlas, usa sus recursos y tiene una estrategia. La ostra hace de la intrusa parte de su naturaleza. Una ostra que no fue herida no produce perlas.
Innovar predice el futuro éxito económico. En esta economía basada en el conocimiento, los inventos producen más riqueza que el trabajo manual o las materias primas. Corea del Sur ocupa el primer lugar, seguida de Singapur, Suiza, Alemania, Suecia, Dinamarca e Israel. EEUU pierde terreno por las políticas antiinmigración. El presidente Biden promete invertir $300.000 millones de dólares en “Innovar en EEUU”. Argentina está en el puesto 51, seis puestos abajo que el año pasado, porque no invierte en investigación y desarrollo. Corea del Sur era más pobre que latino américa hace 50 años, y se desarrolló porque invirtió en innovación, ciencia y educación. Los líderes de américa latina están consternados por ver todo automatizado y creen que podrían crear más trabajo haciendo caminos. Esa una receta para el fracaso, porque los hace menos competitivos. Los países y personas que no innoven se quedarán o van a “dar la vuelta” para atrás.
Comprar un problema. No hay que ser parte del problema sino de su solución. No es malo meterse en problemas porque son el motor de la inteligencia, pero hay que elegir los problemas que hacen crecer.
Hay mandamientos básicos que afectan a las compras en la sociedad de consumo. Hay que evitar el automatismo de comprar por comprar, pero puestos en la tarea, hay que evitar los cargos ocultos de gestión, envío, medio de pago. Antes de pagar, primero hay que comprobar que se pague el precio acordado.
Hay problemas administrativos en toda compra:  Problemas de envío, horarios de reparto. La entrega a vecinos o a la recepción, es otro problema a solucionar. La ficha de producto en el e-commerce es un contrato. Para evitar problemas de devolución de lo comprado por fallas diversas hay que elegir  un proveedor confiable que tenga una política de devolución segura, fácil y cómoda. Muchos la ocultan. Esto puede causar una sucesión interminable de mails para lograr recuperar lo gastado. También hay que considerar la seguridad en la compra. Los precios bajos suelen ser anzuelos o trampas. El indicador de que un pago es seguro es un candado en la parte superior del navegador. Para asegurarse de no comprar un problema, hay que tener cuenta las opiniones de otros compradores. Su experiencia es muy importante.
El drama educativo.1.500 millones de alumnos en  todo el mundo acudían a colegios antes de la pandemia con un costo enorme. Y perdiendo el tiempo porque aprendían poco o nada útil. Eran esfuerzos titánicos con resultados patéticos. Más que crisis de educación hay crisis de aprendizaje. Y para los pobres es peor: la educación perpetúa a desigualdad.  Lo solución es observar lo que funciona bien e imitarlo,  aumentar la calidad, empezar antes porque el cerebro se forma en la primera infancia y aplicar tecnología. Los países pobres no están condenados. Corea del Sur era un país devastado y de analfabetos, y produce hoy los mejores estudiantes. Vietnam también lo era y hoy tiene igual rendimiento educativo que Alemania.
Un país que siempre da la vuelta.  Argentina siempre repite sus errores. Las medidas en educación están desconectadas del resto del funcionamiento social: mientras un chico puede estar en un restaurant sin tapaboca, en el aula tiene que tenerlo puesto. Puede ir al shopping con amigos, pero en el colegio se tiene que mantener a 1.5 m de su compañero más cercano. El gobierno fue responsable de una de las políticas más vergonzosas en la gestión mundial de la pandemia: fuimos el único país del mundo que mantuvo los colegios cerrados por más de 8 meses. ¿Tenemos que aceptar sus protocolos como palabra santa? Estudios y experiencias internacionales parecen contradecir esta obstaculización encubierta para volver a las aulas.
¿En serio creen que lo único que queda es agachar la cabeza frente a funcionarios que ni siquiera logran expresarse en público en forma adecuada? El daño que le están haciendo a nuestros hijos es enorme. Como miembros de una comunidad, debemos ejercer nuestra responsabilidad en forma activa. No podemos quedarnos de brazos cruzados, viendo cómo nos embrutecemos cada día un poco más.
La tierra es redonda. De comer todos los días a las 9 el pavo inductivo dedujo que siempre sería igual, hasta que lo cenaron a él. La prueba  de que la tierra es redonda fueron las fotos espaciales. La ilusión de que el sol gira alrededor de la tierra la refutó Galileo: “Y, sin embargo se mueve”. Sin importar como se oculta, la verdad siempre sale a la luz. Hay economistas que sueñan que la emisión no genera inflación. Pero que es un fenómeno monetario es tan unánime en la ciencia económica como que la tierra es una esfera entre los homos sapiens. La inflación es el aumento de precios expresado en una moneda. Los que creen en que la emisión no genera inflación inventan teorías como la puja entre formadores de precios. Pero los controles de precios no funcionan desde antes de que se sepa que la tierra no es plana. Los terraplanistas son una minoría pero los monetaristas de la economía nos llevan  a caernos del mundo dando la vuelta para atrás.
Consagrar la impunidad. La realidad torna inadmisible que funcionarios o legisladores hayan destinado las pocas vacunas disponibles para ellos mismos, familiares o militantes, como ocurrió en Santa Cruz y en Henderson (Buenos Aires). O que personajes ligados al poder político (como el periodista Horacio Verbitsky) aprovecharan para vacunarse sin anotarse en las listas de espera abiertas en locales partidarios de La Cámpora. La inscripción previa para acceder a turnos con cupos limitados es una forma de disimular la escasez de vacunas. Parafraseando al vocero de Putin, la demanda supera sustancialmente a la oferta oficial. Una prueba fue en la CABA, el colapso de los sistemas online y telefónico para asignar 5000 turnos diarios a 133.000 mayores de 80 años no residentes en geriátricos. Otra, que el gobierno bonaerense prevé aplicar en cuatro días, hasta mañana, 95.000 dosis a mayores de 70 años, que representan el 6,5% de esta franja de edad y otras 30.000 a docentes. El ingreso a cuentagotas de las dosis impide diseñar un operativo de vacunación masiva, planificado y articulado. Aunque la compra es centralizada por el Ministerio de Salud y distribuida por jurisdicciones, abundan las sospechas de favoritismo político; sobre todo en el distrito bonaerense, el de mayor número de habitantes (y votantes). Pero tampoco están claros los criterios de asignación ni las prioridades para su aplicación por categorías de riesgo sanitario. La mayoría de los establecimientos privados porteños de salud recibió hasta ahora vacunas que cubren apenas una tercera parte del  personal médico y sanitario. Además, no tienen disponibilidad para mayores de 70 años, aunque algunos prestadores ofrecen inscripción previa. En cambio, jóvenes profesionales independientes sin contacto directo con pacientes ya pudieron acceder a las dos dosis, a diferencia de muchas personas con factores de riesgo.El Gobierno apuesta a la vacuna de AstraZeneca producida en la Argentina y envasada en México, que permitiría incrementar el volumen a partir del acuerdo para la entrega de 22,4 millones de dosis. Según estimaciones, se necesita vacunar a unos 30 millones de personas para frenar la circulación del virus. Aun así, las vacunas contra el Covid  no evitan los contagios, sino las formas más severas de la enfermedad.
“Dar la vuelta” y seguir haciendo lo mismo que nunca funcionó es el modo argentino de impedir el progreso. De una vez por todas debemos estudiar ese modo de actuar y “darlo vuelta” para llegar a ser un país en serio.
*Director de Ilvem, mail de contacto: horaciokrell@ilvem.com, whatsapp +5491154224742.

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