Curso de Inteligencia Aplicada

Unidad 8 – Gestionar el pensamiento

Poder con inteligencia

La idea de poder puede ser la de una estructura que nos gobierna o, en lo personal, el querer más la eficacia para obtener lo que se anhela.

Para aprovechar el poder personal e impersonal y que la acción resulte eficaz, la inteligencia debe detectar las ideas que gobiernan la mente, limitando su capacidad de análisis. Si las ideas no se procesan, como  por ejemplo, aceptar que el poder es fuerza o contactos, el pensamiento se adapta a la creencia. El que cree en algo no piensa, no cuestiona. Es un error muy común sustituir “yo pienso” por “yo creo”.

Una idea surge de una visión -como las ideas claras y distintas- o como un punto de vista. En la invención se inicia del descubrimiento y su poder material deriva del mental, las ideas abren los ojos. Pero a una idea hecha en concepto, se aplica; pierde su valor generativo.

Cuando el espíritu se hace idea, la idea proyecto y el proyecto logro, entonces el poder con la inteligencia habita en nosotros. Observar desde puntos de vista es la esencia de empowerment, que es el desarrollo del poder interior. Las ideas atrapan, investigarlas independiza de su influjo y estimularlas enriquece. Para diminuir su poder se suele adjudicarlas a alguien, pero el hombre vive habitado por ellas, aunque cree comprenderlas de algún modo se somete. Para evitarlo, hay que sostener las nuevas ideas sin conceptualizarlas prematuramente.

Entre las ideas peligrosas de poder está de crecimiento expresada en la frase “crecer o morir”. Esta idea extrae su fuerza de la naturaleza y en la jungla de la sociedad competitiva es un indicador de poder. Unida a eficiencia, implica la supervivencia del más apto.

El poder es la facultad o medio para hacer. Aristóteles señala cuatro de sus causas: la formal o principio (ejemplo, la idea de un libro), la final o propósito (escribir sobre un tema), la material o sustancia sobre la que se produce el cambio (el papel), y la eficiente que inicia el movimiento y propicia el cambio (el escritor).

Mientras que la causa final se la relegó a la ética y la material a la ciencia, la formal se tornó arbitraria y la eficiente se transformó en la supercausa.

Independizada, produjo un pensamiento a corto plazo y un fin que justifica los medios. Pero las demás causas la sabotean. La responsabilidad social es el movimiento de integrar el rendimiento con la causa material de la naturaleza, con los principios y con los fines espirituales.

Hoy, la eficiencia es el camino al poder, y el crecimiento, la prueba de que se llegó. pero crecer tiene inconvenientes: es también marchitar, envejecer, que la independencia se convierta en soledad, que la cantidad sea superada por la calidad, etc. Porque crecer a veces es descender a lo profundo como las plantas que crecen a dos puntas, arreglar lo que está mal, no presionarse y vivir, florecer desde lo profundo, desde el alma; también se crece intensificando, achicando, aprovechando lo que se tiene sin moverse.

Es el arte de no excluir a la gente, no promover la velocidad o el ahorro, aprovechar los recursos, unir en la pasión por el deseo compartido, borrar lo que se incorporó sin darse cuenta, despejar las malezas para buscar la identidad, evitar el miedo al cambio imaginando sus consecuencias, salir de la comodidad de lo conocido.

Repetir es instinto hacia el arte, es el placer del alma en el pulido, en la precisión. El vacío convoca a ver lo que no está, el objeto creado es la cáscara de un vacío modelado y la ausencia precede a la presencia, con el grato de locura necesaria que acompaña a la razón.

La naturaleza no aborrece el vacío, vaciando lo usual se crea lo inusual, la creación desde la nada sugiere su primacía, y que lo que se pierde puede ser una ganancia. La ecuación “mayor=mejor” es un infantil idea de crecimiento: lo que debe crecer es el alma.

No ser esclavo del poder es desarrollar el poder interior: saber quien soy, a dónde voy, aprender a aprender, pensar, crear, hacer, conseguir y convivir.

 

Serendipidad

La claridad de los objetivos que se desean alcanzar son como imanes, pero para alcanzarlos tenemos limitaciones de recursos. Pero cuanto mayores son los recursos su rendimiento disminuye por factores psicológicos. Para el que tiene muchos, un dólar no significa nada. En cambio, para el que no tiene nada, es un valor importante.

Contar con muchos recursos puede ser la causa de la ruina de las empresas o de los países y no tener nada puede ser una carta de triunfo. Ejemplos a la vista: Japón y Argentina.

Par quien nación en una cuna de oro es posible que le sea tan natural la riqueza que posee que no tenga incentivos para hacer algo para incrementarla, en cambio la carencia puede ser el incentivo para progresar.

Para el pez el agua no existe porque es su medio natural.

La actitud juega un papel fundamental en el avance de las personas y la ciencia. Inclusive con la actitud adecuada, el progreso sucede sin buscarlo.

La serendipia o serendipidad es la facultad de hacer un descubrimiento afortunado de manera accidental, pero decía Pasteur, que el azar sólo favorece a las mentes preparadas.

esto nos permite diferenciar el azar como accidente de la buena suerte como respuesta.

A muchas personas les cayeron manzanas en la cabeza a lo largo de la historia pero Newton transformó la caída en buena suerte: su respuesta fue crear la ley de la gravedad.

Un antiguo cuento narra la historia de “Los tres príncipes de Serendip”. Estos príncipes debían viajar y solucionar problemas para saber gobernar su reino en el futuro.

Pero al intentar solucionar los interrogantes que se habían cuestionado encuentran respuestas a otros problemas de mayor envergadura y que ni siquiera se habían planteado.

Le pido a los lectores que se preparen para viajar. Estamos en la estación oportunidad de esta nota, la estación de la acción ejecutiva. En esta estación no se puede hacer zaping ni cambiar de canal. ¿A qué estación quiere ir?

Recuerde que la felicidad no es la estación a la que arribe sino la manera de viajar. Y como su vida es su viaje descubra cómo transitar. Puede circular sin ver nada o haciendo de cada instante una oportunidad. Recuerde que cuando era niño todo lo apasionaba y la curiosidad era su alimento, literalmente se jugaba la vida. Cuando creció, la curiosidad se convirtió en una rutina debida y no en un ejemplo de vida. Estación oportunidad es un sitio para aprender a navegar. Newton dijo: “Yo no soy un genio, estoy parado sobre las espaldas de gigantes”. ¿Qué quiso decir el genial inventor? Que la vida es muy corta para aprender de primera mano con el cuerpo. Hay que aprovechar a los que viajaron antes y agradecerles su legado. Porque como dijo Gothe “lo que has heredado debes adquirirlo para que sea tuyo”.

En el cuento de los 3 príncipes de Serendip, ellos descubrían cosas sin que lo hubieran propuesto. Navegaban sobre las olas del destino dejando que el azar ordenada sus vidas. Serendipty o buena fortuna alude a los hallazgos por azar o por accidente. En Estación oportunidad mostramos que el éxito no es casual y que el sentido hacia atrás en el túnel del tiempo hasta encontrar al niño que lleva adentro. Y al encontrarlo comprenderá porque “el niño es el padre del hombre”. ¿está usted preparado para viajar?

El concepto de serendipidad llega a occidente en 1754, cuando el escritor Horace Walpole, en un viaje, escucha el citado relato, se enamora de él e inventa el término serendipity.

Uno de los primeros casos conocidos de serendipia se dio en el siglo III a.c. cuando Hierón de Siracusa pidió a Arquímedes que determinara si la corono que le habían entregado era de oro, tal como había encomendado, o si lo habían estafado. Arquímedes no podía solucionar el problema porque el peso de la corona era idéntico al del oro entregado por Hierón para hacerla. Un día, Arquímedes descansaba en la bañera. Al sumergirse en el agua, ésta desbordó y él despertó de su ensueño gritando: “Eureka” (lo encontré). Se le ocurrió experimentar colocando en el agua coronas construidas con distintos metales. Arquímedes medió la pérdida de agua al introducir dos coronas, una de plata y otra de oro, en una vasija, repleta. Arquímedes dedujo que podría comprobar la constitución de la corona. suponía que la corona tenía una mezcla de oro y plata. Hizo constuir dos coronas, una de oro y otra de plata, de igual peso pero de diferente volumen y detectó que la primera hacía desbordar menos agua que la segunda. Entonces, colocó la corona del rey y su nivel intermedio le permitió comprobar la teoría. Y el artesano pudo ser castigado.

Einstein también llegó a relacionar conceptos que antes a nadie se le había ocurrido, como la velocidad de la luz, con el límite de la materia en su Teoría de la Relatividad.

Alfred Wegener, observando un mapa, se dio cuenta de que las costas de África y Sudamérica se parecían y dedujo que ambos continentes habían estado juntos hace millones de años.

En 1978 midiendo las características orbitales de Plutón. James Chisty había colocado una placa fotográfica de Plutón en un explorador estelar. Advirtió una protuberancia, y decidió descartar la foto. La máquina comenzó a funcionar mal y se vio obligado a recurrir a un técnico, Christy aprovechó para ver la foto y mirar otras en los  archivos. Encontró una imagen rotulada: “Imagen de Plutón alargada. Placa defectuosa” y terminó encontrando seis imágenes rechazadas entre 1965 y 1970 que mostraban al mismo bulto. Sus estudios posteriores mostraron que éste era en realidad una luna de Plutón a la que llamó Caronte.

El descubrimiento del ADN también es serendípico. En 1962, el biólogo James Watson, el físico Francis Crick y el cristalógrafo de rayos X Maurice Wilkins descubrieron la estructura de la molécula llamada ” el secreto de la vida”. Su descubrimiento fue debido a una observación de un químico quien se dio cuenta que los pares de las bases nitrogenadas no son de iguales a iguales como hasta entonces se pensaba.

Hasta la naturaleza actúa de manera serendípica: las especies evolucionan con lapsos de tiempo estables y otros de grandes variaciones. Esos cambios se producen al azar. En la evolución de la biosfera los procesos serendípicos son uno de sus principales motores.

En el mundo de la técnica y la tecnología también son numerosos los ejemplos de serendipia. El óptico holandés Lippershey, dedicado a la construcción de cristales de aumento, recibió el encargo de fabricar uno cóncavo y otro convexo. En un día de 1606, sus hijos, que solían acompañarlo en el taller, miraron a través de ellos superponiéndolos. Enfocaron hacia el gallo del campanario y vieron que esté aumentaba su tamaño. Sus hijos habían hecho un hallazgo de valor. Él logró crear en dos años los primeros binoculares.

No sólo grandes descubrimientos científicos sino también pequeñas (aunque muy rentables) contribuciones tecnológicas tienen raíces serendípicas. Bette nesmith, volcó pintura blanca en un frasco de esmalte para uñas e inventó el corrector líquido para errores de tipeo, el liquid paper. Mestrakl, observando una planta pegajosa, creó el cierre de velcro que sustituyó cordones y botones. Marcel Bich -cansado de lapiceras que manchan- creó el bolígrafo bic, aplicando el invento de un bohemio.

Ellos se animaron a arriesgar. No hacer nada puede ser un peligro aún mayor. Para descubrir oportunidades, hay que estar preparado. Hay que aprovechar que existe más dinero en el mundo que talento para hacerlo prosperar. Dicen que los inventos y algunas mujeres causan la ruinas del hombre, pero el inventor que triunfa, es el que tiene el deseo imparable de hacer que las cosas ocurran. En el interior de cada hombre, hay un genio, un gigante dormido que debe despertar. Desde el utensillo más simple hasta el avión moderno, nacieron en la mente del hombre. Pero la mente es por naturaleza vagabunda. Por eso, se debemos aprender a utilizarla para hacer de la vida la propia construcción.

Pero no toda innovación se debe a la casualidad. La preparación, dedicación y esfuerzo son necesarios en todo trabajo. En los casos serendípicos hay que añadir la creatividad. Hoy en día con los grandes y costosos proyectos globalizados parece que los investigadores están perdiendo parte de esa creatividad en favor del utilitarismo.

El azar no es nada sin alguien que le de significado a través del conocimiento y el conocimiento es infértil cuando no existe creatividad. En 1998, Csikszentmihalyi estudió a 91 individuos destacados por su creatividad y detectó que: “hemos visto que, entre los rasgos que definen a una persona creativa, son fundamentales dos tendencias opuestas: una gran curiosidad y apertura por un lado, y una perseverancia casi obsesiva por el otro.”.

 

La hora de la oportunidad

“La hora de la oportunidad” es un programa creado por ILVEM que desarrolla una estructura de capacitación y de consultoría para la generación de proyectos mediante la aplicación de nuevas tecnologías de gestión.

El mundo moderno giró del empleo al trabajo y para el futuro se espera que el principal empleador de la economía sea uno mismo. Si bien la producción sigue siendo necesaria, existen modalidades diversas a la tradicional relación de dependencia.

La crisis del modelo de empleo de por vida a la japonesa hizo recapacitar sobre las estrategias de la gestión independiente. ILVEM rediseñó su metodología orientada hacia el estudio, amplificando su aplicación al mundo del trabajo y de los negocios. Los instrumentos modernos que generan oportunidades son:

Usar el 100% del potencial: optimizando la administración del tiempo y de la mente usando en forma holística los recursos.

Yo S.A.: para convertirse en el arquitecto creador del propio destino.

La fábrica de ideas: que considera al hombre como el mejor imitador de dios en la tierra.

El club de la oportunidad: donde se eligen ideas, oportunidades, recursos y el capital intelectual que circulan por la red de mentes pensantes asociadas (el capital social), para gestionar nuevos proyectos nacionales e internacionales.

Gestión de contactos: para fabricar relaciones productivas en redes de contactos crecientes que permiten desarrollar ideas, proyectos y trabajar en equipo.

Las alianzas estratégicas: permite seleccionar a los miembros de la red que por su compatibilidad puedan generar negocios conjuntos.

La franquicia: que envasa el secreto del éxito del franquiciante para transferirlo a quien quiere aprender de los mejores.

El trueque: entre empresas y profesionales que permite conseguir lo que uno quiere con lo que uno es, sabe o tiene.

Marketing personal y digital: generando la integración entre el sistema nervioso humano y el digital. El que no se sabe vender a sí mismo no adquiere práctica y no se convierte nunca de universitario en profesional.

Ciudadano del mundo global: el programa que conecta a los ciudadanos de con todo el mundo.

La Ciudad del Saber: donde el especialista deja de usar el martillo de su conocimiento como instrumento porque si lo aplica siempre lo que ve le parece  un clavo.

Sistemas de motivación: para encender la energía del entusiasmo y el optimismo que son los factores de la inteligencia emocional.

Técnicas de negociación: desarrollo de habilidades comunicacionales y la capacidad de escucha para transformar los conflictos en oportunidades.

Metodología intelectual y Calidad Total: obtener el dominio de los mejores métodos bajo el concepto que constituyen la mayor riqueza del hombre.

Gestión del conocimiento: el conocimiento encapsulado de tipo enciclopédico debe aplicarse uniendo al intelectual con el hombre de acción.

Benchmarketing: tecnología para incrementar la competitividad y la productividad al compararse con los mejores en lugar de hacerlo con los que poseen un rendimiento normal.

Empowerment: contracara del outsourcing o tercerización para desarrollar el poder interior y aprender a emprender.

Creatividad: significa cuestionar lo establecido y buscar nuevas y mejores formas de hacer. Nos sirve para recordar a las personas que se plantean repetidamente el por qué de las cosas. Primero son identificados como críticos y quizá “puestos en observación”, pero, antes o después, se reconoce su vena creativa.

 

Cómo detectar oportunidades

Si bien la serendipidad tiene que ver con el azar es también una virtud alcanzable por cualquiera que se disponga a navegar intentando que el azar aparezca para transformarlo luego en buena suerte.

¿Qué es la oportunidad? La oportunidad es la cara amable de la crisis y para el que tiene sentido de la oportunidad hasta la adversidad puede ser una ventaja, si cayó en ella pero sabe salir. Hay varias maneras de crear la oportunidad: una buena idea, un nuevo contacto, una observación creativa. Por ejemplo al concurrir a una exposición o a un evento uno se expone al azar, conoce gente y lo conocen a uno.

¿Cómo se observa o se crea una oportunidad? Hay que sacarse la venda de piloto automático que llevamos puesta y evitar la visión tubular del especialista que al mirar por el tubo de su conocimiento, no puede ver el conjunto. El mundo era intensivo en átomo, hoy es intensivo en bits, lo que exige ocupe un lugar en Internet donde circulan la información y los contactos. La oportunidad está en conectarse en red; la estrategia perfecta del innovador, es canalizar bien sus impulsos insatisfechos.

¿Un ejemplo de oportunidad? Aprender a manejar los instrumentos de la oportunidad: conocerse, administrar el tiempo y el capital intelectual, potenciar la creatividad y la estrategia e integrar redes como las fábricas de ideas y las relaciones productivas.

El gran descubrimiento de ILVEM fue darle prioridad a la lectura. Quienes incorporan la lectura como oportunidad, aprenden a ver mejor la realidad. Por eso Borges dijo: “No somos lo que somos por lo que escribimos, somos lo que somos por lo que leemos”.

 

Los pasos del nuevo recurso económico

1) El hombre indefenso, al nacer, se constituyó en el dominador del universo y no los animales poderosos que podían nadar por debajo del agua o volar.

2) Esto se debe a la capacidad digital que le dio el alfabeto que le permitió comunicarse e influir sobre sus congéneres y dominar a la naturaleza.

3) El conocimiento se convirtió en el factor más importante ya que le permitió acumular la experiencia humana y poder pararse sobre la espalda de los gigantes que lo precedieron.

4) Pero los secretos de la mente no se solucionan con la acumulación de la información en el cerebro sino con la capacidad de recuperarla en forma inteligencia y creativa.

5) Otro problema es que en el hombre retumba su pasado animal ya que conviven en su interior el cerebro del reptil, el del mamífero y el racional (humano).

6) Esto genera ruidos, interferencias y falta de unidad en la acción.

7) Sin embargo, el hombre tiene una chispa divina ya que ha sido creado a imagen y semejanza del gran creador. (sistema de motivación).

8) El problema es que se ha instalado en él una mentalidad de empleado desde que la revolución industrial lo convirtió en apéndice de la máquina.

9) Y además generó otra mentalidad negativa la de bombero. Apurado por el reloj corre todo el día tras lo urgente descuidando lo importante.

10) Según Pareto el 20% de los factores producen el 80% de los resultados pero al no distinguirlos se actúa con baja potencia (al 10% de la capacidad potencial).

11) Lo importante nos es tener reloj encontrar la brújula que no encuentra al mirar por los modelos mentales que lo condicionan y que le impiden descubrir verdadero deseo que motoriza la acción.

12) Cuando el deseo es lo suficientemente grande, todo obstáculo se vuelve pequeño. (sistema de motivación).

13) Lamentablemente, el hombre común y corriente nos se da cuenta de su carencia.

14) Lo ideal es apuntar alto, a la excelencia, generando la tensión creativa hacia el resultado.

15) El hombre es un animal de costumbres, y como tal, puede hacer del defecto una virtud. (metodología intelectual y calidad total).

16) Cuando Pandora dejó escapar todos los males que azotan a la humanidad, la cerró a tiempo para atrapar a los antídotos contra todos los males: la esperanza y el optimismo.

17) La solución es poder instalarnos en la mente para aprovechar su capacidad autosugestiva que le permite  transformar en acto todo aquello que se decida aceptar.

18) Hay que aprender a integrar el sistema nervioso humano y el digital para incrementar la potencia y la sinergia entre ambos (marketing personal y digital).

19) El resultado, es el incremento de la autoestima como capital invisible desde el cual se define la envergadura de cualquier proyecto. (usar el 100% del potencial).

20) Entonces, se ingresa a la fábrica de ideas, donde el alumno que ha aprendido a crear una idea por día, la coloca en un tanque donde se la clasifica, registra y se la deja incubar. (la fábrica de ideas).

21) Luego, las ideas pasan por un embudo y son clasificados según su originalidad, valor económico y viabilidad. (el club de la oportunidad).

22) Por fin, las elegidas, ingresan a la metodología del futuro: el proyecto. Para el 2025, el principal empleador de la economía será uno mismo. (yo s.a.).

23) La clave es aprender a generar ideas, la materia prima de la nueva economía.

24) Y luego, a liderar los proyectos. (empowerment).

25) La fábrica funciona las 24 horas los 365 días del año.

26) Es un nuevo modelo económico donde la mente es el recurso y se construye de abajo hacia arriba, partiendo de yo s.a. (la ciudad del saber).

27) El curso es un camino al éxito de la mano de la metodología, como señaló Nietzche “la mayor riqueza del hombre son los métodos”. (metodología intelectual y calidad total).

28) Se consigue así el efecto Palanca que describiera Arquímedes: “Dadme una palanca y moveré el mundo”.

29) Se aprende a trabajar en redes cooperativas. (gestión de contactos: las alianzas estratégicas).

30) Se aprende a expandir las propias ideas por todo el mundo. (ciudadano del mundo global y franquicias).

31) Se aprende a conseguir lo que se quiere con lo que se tiene o sabe. (el trueque).

 

El hombre: el capital de los capitales

¿Cuál es el mayor capital del hombre? Aprender a gerenciarlo como recurso.

Este tema será abordado en “Cuatro preguntas sobre los tres Capitales”.

 

1) ¿Cuál es mi capital?

El capital humano posee 3 áreas: intelectual (conocimientos, títulos y pericias), material (bienes, derechos y tecnologías) y social (el valor de las relaciones personales y comerciales).

 

2) ¿Cómo aprender a integrar el deseo con el capital intelectual para convertirlo en un recurso?

ILVEM desarrolló un modelo de cuatro etapas que posibilita el incremento de la autoestima, el capital invisible:

a) Mejorar la capacidad receptiva con el método de lectura veloz.

b) Aprender a procesar los datos con un mapa mental que capte la diferencia y retenga lo importante, con una memoria inteligente y no episódica. Concentrar la mente, evitando la tendencia natural a la distracción.

c) Expresarse con elocuencia.

d) Aplicar el conocimiento en forma inteligente, con creatividad y estrategia.

La mente posee la capacidad autosugestiva de transformar en acto todo lo que decide aceptar. Cuando Pandora abrió la caja, se escaparon todos los males pero pudo cambiar a tiempo para atrapar sus antídotos: la esperanza y el optimismo. Instalarlos como un software mental, produce la profecía que se autorrealiza: si piensas que triunfarás o fracasarás, en ambos casos tendrás razón.

 

3) ¿Cómo se crea una “fábrica de relaciones productivas”?

La mejor manera es hacer un inventario de relaciones.

Lo cierto es que perdemos estas relaciones desde la infancia por fallas de la memoria y por la dificultad para fijar prioridades.

Sin embargo, el capital social es tan importante como el intelectual o el material. Así, quien posee relaciones internacionales puede verse menos afectado por la coyuntura nacional y quien construye su red de redes entre lo que sabe (capital intelectual) sus relaciones (su capital social) y lo que tiene (su capital financiero) optimiza su productividad.

El capital social es “el recurso” para conseguir empleo, encarar negocios y tener éxitos en la vida. Sin embargo, se lo despilfarra alegremente.

 

4) ¿Cómo se establecen relaciones productivas en la Red?

La metodología ILVEM valoriza los 3 capitales integrándolas en la página web personal como resumen de experiencias y como instrumentos. La comunicación virtual no es tan virtual como parece; se puede tener un contacto físico, como dar la mano, pero no ver nunca más al interlocutor. Pero con quien exista afinidad, puede sostenerse una relación dialogando electrónicamente.

La calidad del intercambio no depende del tiempo, sino de su intensidad y profundidad. Cuando hay inteligencia, la verdad fluye con todo su peso impregnando la comunicación. Se liberan las formas para dar paso a los contenidos, entonces, la comunión espiritual por mérito supera al amiguismo.

Todo está dentro de uno. Mirar el interior es ver y medir el universo con los artilugios de la técnica actual. De este modo, la tecnología puede espiritualizar y unir a la gente al mismo tiempo que incrementa el rendimiento, ensamblando el sistema nervioso humano con el digital. Con una red, en un minuto y por el costo de una llamada local, se puede transmitir sueños y logros a todos los contactos. El secreto es saber lo que uno quiere para que la inteligencia recree la percepción de la realidad y la transforme en oportunidad.

La realidad siempre está ahí, pero lo que importa es la percepción.

 

Ganar o perder, la importancia del método

Cómo influyen en los resultados las virtudes y los defectos…

El factor común de las personas de éxito es una fracción en la cual numerador expresa muchas virtudes y el denominador, pocos defectos.

La principal fortaleza es saber como lo que uno quiere, descubrir el genio interno para adquirir una súbita potencia. El principal defecto es imitar al rebaño. Es decir, el éxito acompaña más al que decide que al que espera.

Sin caer en un modelo simplista sobre análisis de la realidad, podemos considerar que existen factores en la personalidad y en los hábitos de las personas que son fundamentales para distinguir a ganadores de perdedores. Presentarlos -como haremos en este cuadro- representa un importante primer paso para observar cómo actuamos y respondemos ante las diferencias situaciones de la vida.

 

Equipos ganadores

Ahora está de moda el trabajo en equipo. Las grandes organizaciones pierden velocidad de respuesta y tratan de dividirse en pequeñas unidades autónomas para conseguirla. Para el 2025 esto crecerá y uno mismo será el principal empleador de la economía. El genio absoluto no existe y el éxito se relaciona con la efectividad que consiga el grupo para convertir sus esfuerzos en realidades. Sin embargo, ¿por qué fracasan tanto los equipos? 

El verdadero problema -dicho esto en términos generales- no es tanto el estar mal sino que falte una visión motivadora. Además, a nadie puede prestársele el deseo que no tiene.

Pero no alcanza con reconocer que se está mal y en sostener una potente visión del futuro. El tercer factor es encontrar el camino que nos conduzca hacia la meta.

Cuando se juntan los tres elementos -reconocer que se está mal, una visión clara del futuro deseado y un método para recorrer ese camino- entonces la mitad de la batalla está ganada. Se genera así la energía o la tensión creativa entre la situación actual y la querida. La mitad que falta consiste en saber armar el equipo.

 

Preparen, apunten, fuego…

Los objetivos

Los equipos ganadores tienen objetivos claros, realistas y positivos. Los equipos perdedores no saben lo que quieren o tienen fines inalcanzables o se preocupan más por no fracasar que por el éxito.

 

Los procedimientos

Los equipos ganadores planean, cuentan con recursos, se concentran en la tarea, saben donde están parados, están organizados y administran bien el tiempo, las prioridades y aprenden en forma continua. Para los equipos perdedores cada día es una intriga, van a la guerra con hondas, como bomberos viven apagando incendios, se paralizan ante la duda y caen en la innacción y en la ignorancia.

 

Las personas y sus relaciones

Los equipos ganadores comparten una visión, ponen todas las cartas sobre la mesa, hacen todo lo que sea necesario, armonizan sus diferencias, saben escuchar y se quieren. En los equipos perdedores los individuos piensan en primera yo, tienen agendas ocultas, miden cada paso que dan, discuten sin método, esperan el respiro del otro para interrumpirlo y meter su bocadillo, se llevan como perro y gato.

En los grupos ganadores existe un líder que señala la visión y que ayuda al grupo a compartirla y concretarla. Les proponen etapas breves y fáciles de alcanzar de manera de crear un círculo virtuoso de pequeñas victorias.

Finalmente, ante el mal clima que reina en los grupos perdedores el líder del grupo ganador recuerda siempre algún lema o anclaje emocional como el que ahora me viene a la memoria y que empleaban los 3 mosqueteros para juramentarse: “Todos para uno y uno para todos”. O el que ideó Winston Churchill para motivar al pueblo al sacrificio: “Sangre, sudor y lágrimas… pero venceremos”.

La política es el arte de lo posible. Entonces, motivar a las personas y a los grupos a convertirse en los arquitectos de su propio destino es enseñarles a diseñar el futuro como una construcción en lugar de que se visualicen a sí mismos como a hojas arrastradas por el viento.

No basta con generar relaciones hay que aprender a administrarlas.

Estimado alumno, lo invito a que pensemos:

¿Qué podríamos hacer juntos?