Curso de Grafología

Course Content

Total learning: 30 lessons Time: 10 weeks

Clase 3

¡Bienvenidos a la Tercera clase!

En esta clase vamos a continuar el segundo punto del programa.

 

Visión de conjunto y Teoría del espacio – segunda parte

Una vez situada la capacidad de adaptación del individuo según el texto positivo o negativo, hay que significar cuáles son sus motivaciones, tendencias e inquietudes.
Es decir, dónde radican sus intereses principales. Conociendo los mismos, es factible establecer cómo trata el sujeto de alcanzar esos objetivos: adaptándose a sus posibilidades y obteniendo un máximo partido de las mismas, sin obstaculizar la trayectoria ajena (texto positivo), o al no existir dicha adaptación, actuando sin tener en cuenta esas posibilidades y menos las limitaciones, entorpeciendo la proyección de los demás (texto negativo). Apreciando las motivaciones de un individuo se puede situar hacia dónde se dirige su capacidad energética, si en la obtención de determinados objetivos se mantiene con regularidad, y en determinados planos que no le interesan, dedica entonces una menor energía.
El conocimiento de las motivaciones del individuo es muy importante. En el plano laboral, muchas veces, frente a una motivación económica pero a una falta de solidez en el puesto de trabajo, disminuye la motivación en el empleado y ante una mejor oferta, abandona.
Para situar las motivaciones, tendencias e inquietudes de cada individuo, existe la teoría del simbolismo del espacio de Max Pulver, grafólogo, que asocia la hoja del papel al entorno del individuo. Es decir, según se mueva éste en el campo gráfico se mueve también en el entorno o medio ambiente.
Al escribir, vamos de izquierda a derecha, por eso según Max Pulver, la parte de atrás o izquierda representa el ayer, el pasado, y lo que hay en la derecha, el futuro. Cada uno de nosotros al movernos nos hallamos en el presente, entre ayer y mañana, en el aquí y ahora. Por eso, si trazamos una cruz, el centro representa el yo, el individuo y la parte superior las ideas, lo espiritual. Abajo, lo material, lo práctico; a la izquierda el pasado, los orígenes, y a la derecha, el futuro, los proyectos y realizaciones, los otros.

Partiendo de ese yo, cuando el movimiento gráfico avanza hacia la zona derecha, el individuo inicia una actividad, señala la proyección de esa actividad, situándose allí la expansión, ambición, visión de futuro, apertura de ideas, sociabilidad, audacia, realizaciones prácticas, iniciativa (Inclinación de la letra a derecha).
Los rasgos que se proyectan hacia la zona superior, tienen una significación asociada con las inquietudes tanto intelectuales como espirituales. El impulso hacia arriba indica ascensión, superación, inquietud por saber, conocer, aprender. Por eso se sitúan en esta zona las inquietudes intelectuales y facultades tales como la imaginación, la creatividad, el idealismo. Pero también se sitúa el deseo de poder y dominio, proyectado en liderazgo o afán de mando (Dirección).
Otros rasgos se dibujan hacia la zona inferior, se sitúa en esta zona el interés material. El gesto gráfico situado en el inicio del dibujo de la escritura y todo rasgo que retroceda, pertenece a la zona izquierda, representativa de una dificultad de avance, de una predominancia del pasado del individuo sobre el futuro. Es significativo, de pasividad, regresión, egoísmo, criterios cerrados.
Vamos a dividir la hoja entonces en nueve cuadrantes iguales para distinguir cada una de las zonas.

Hasta aquí, la tercera clase.

Mariana

 

Bibliografía consultada para esta clase:

* Priante, M. (2000) “Grafología para la selección y evaluación del personal”. Paidós Ibérica. Madrid, España.

* Vels, A. (1991) “Escritura y personalidad”. Editorial Herder. Barcelona, España.