Curso de Grafología

Course Content

Total learning: 30 lessons Time: 10 weeks

Clase 2

¡Bienvenido a la clase 2!

En esta clase vamos a desarrollar el segundo punto del programa.

 

Visión de conjunto y Teoría del espacio

El primer paso en el análisis grafológico es valorar el texto como propone Crepieux Jamin, según su armonía global, como un conjunto claro y ordenado o confuso y desordenado.
A causa de esto ningún gesto aislado o forma de letra en particular tiene una interpretación estática sino que dicha interpretación va siempre en función del conjunto del texto. Ante un grafismo hay que hacer, de entrada, una visión de conjunto.

Si la escritura está organizada, es decir hay unos márgenes cuidados, puntos y aparte ordenados, no se producen elementos de confusión (invasiones de partes superiores o inferiores de las letras en otros renglones), dicha impresión es favorable, la valoración es de un conjunto claro y ordenado. Si por el contrario no hay márgenes o éstos son muy irregulares, no se establece una separación de bloques según los puntos y aparte y hay elementos de confusión, la valoración es entonces de un conjunto confuso y desordenado.

Esta teoría ha sido desarrollada por otros autores, y con los aspectos que Crepieux Jamin situó dentro de un texto armonioso o inarmónico, unido a algunos de los aspectos que Klages consideró como representativos éste último elaboró el concepto de texto positivo y negativo.
Esta valoración es determinante para el análisis, puesto que un mismo gesto o forma tiene una interpretación diferente según si el texto se haya valorado como positivo o negativo. Por ejemplo, la letra con una forma básica angulosa puede ser exponente de una personalidad firme, segura y activa. Esta definición es válida si el conjunto del grafismo está dentro de un texto evaluado como positivo. En cambio si la evaluación ha sido de texto negativo, esa misma letra angulosa es exponente de una personalidad dura, impositiva, exigente e incluso agresiva.
El texto positivo es la expresión que el individuo ha realizado un aprendizaje correcto, del cual resulta un comportamiento adaptativo. Esta capacidad de adaptación del individuo al entorno y a sí mismo, propicia un desarrollo personal acorde con sus posibilidades, sin que sus objetivos, inquietudes y afectos repercutan, incidan o entorpezcan los de los demás.
Ahora bien, si el aprendizaje no ha sido correcto, el resultado es entonces un comportamiento no adaptativo, observándose esta inadaptación a través del texto negativo. Tanto la adaptación como la inadaptación no suele ser total y se aprecia a través del grafismo, por la mayor o menor presencia de los aspectos positivos o negativos, el grado o nivel de esa adaptación.
Para determinar si un texto es positivo o negativo hay que constatar la presencia de determinados aspectos gráficos. No sólo hay que tener en cuenta la presencia, sino también la intensidad y frecuencia del aspecto. Por ejemplo, en el caso de la letra ligada (rasgo de unión entre las letras de una misma palabra) no es igual que todo el grafismo esté ligado, que la mayoría de las letras estén ligadas o que aparezcan algunas desligadas, como que todas estén desligadas.

Generalmente un texto positivo se encuentra en un conjunto claro y ordenado, y un texto negativo en un conjunto confuso y desordenado, pero también, y esta situación se da con frecuencia, es factible encontrar un texto negativo en un conjunto claro y ordenado.

  • Conjunto Claro y Ordenado: Texto Positivo: Visión clara del entorno, concreción de ideas. Capacidad de adaptación a sí mismo y al entorno.
  • Conjunto Claro y Ordenado: Texto negativo: Claridad mental, concreción de ideas, pero rigidez en las mismas. Se intenta dar una imagen favorable. Dificultad en la adaptación.
  • Conjunto confuso y desordenado: Texto positivo: visión confusa, probable originalidad y fantasía. Adaptación a sí mismo, pero difícil al entorno.
  • Conjunto confuso y desordenado: Texto negativo: confusión mental, falta de concreción. Desorganización. No hay adaptación a sí mismo ni al entorno.

El hecho de situar a una escritura en su correspondiente texto positivo o negativo es, un primer paso indispensable para el análisis.
Hasta aquí, la segunda clase.
Mariana.

Bibliografía consultada para esta clase:
* Priante, M. (2000) “Grafología para la selección y evaluación del personal”. Paidós Ibérica. Madrid, España.
* Vels, A. (1991) “Escritura y personalidad”. Editorial Herder. Barcelona, España.