Curso de Redacción

Unidad 4 – El Texto Legible

La legibilidad designa el grado de facilidad con que se puede leer, comprender y memorizar un texto escrito.

Un texto legible es aquel que utiliza palabras cortas y básicas, frases breves, lenguaje concreto. En contraposición, un texto ilegible se excede en palabras largas y complejas, frases extensas y enredadas, lenguaje abstracto, subordinadas e incisos demasiados largos, enumeraciones excesivas y monotonía.

Ya hablamos de las necesidades comunicaciones de los textos estratégicos; no pueden permitirse sutilezas ni lecturas entre líneas.

Un texto estratégico usa un lenguaje apropiado al lector y al documento, se adapta a cada situación, tiene un diseño racional que permite encontrar enseguida la información importante y se puede entender la primera vez que se lee.

Evalúe cuál es el grado de dificultad que le produce la lectura de este párrafo:

“… Algunos verbos se construyen con  un modificador obligatorio que puede ser objeto directo, objeto indirecto, circunstancial y predicado. Estos modificadores se caracterizan porque admiten los dos tipos de conmutación: léxica y estructural.

Conmutación léxica significa sustitución de una palabra por otra sin que se altere ni su función, ni su articulación. Si el modificador es una construcción y está en conexión directa, se sustituye su núcleo o sus núcleos; si está en conexión indirecta, el núcleo del término.

Se llama conmutación estructural a la sustitución de un modificador por un equivalente funcional de distinta articulación. Para aplicar el método de la conmutación estructural en la clasificación de las construcciones endoncéntricas verbales tendremos en cuenta ciertos requisitos…”

Extraídos de “La frase verbal pasiva en el sistema español”, de Mabel V. Manacorda de Rosetti.

¿Cómo calificaría la complejidad del texto?

1) Muy complejo.

2) Complejo.

3) De fácil comprensión.

Seguramente, le ha resultado muy complejo o complejo. ¿Por qué?

Examinaremos dos dificultades que presenta este texto:

– Usa vocabulario sumamente técnico (si se trata de una expresión oral, sólo tendrá éxito frente a un auditorio experto en cuestiones gramaticales que, además comprenda las categorizaciones que realiza esta autora en particular).

– No ejemplifica los conceptos (los ejemplos aportarían valiosa información y ahorrarían muchas líneas y palabras).

Como consecuencia, el texto no resulta legible; no es ágil, no es gráfico, no se entiende la primera vez que se lee, no contribuye a la compresión del tema porque agrega la dificultad de entender la terminología que se utiliza para exponerlo.

Es importante simplificar y graficar. Proponemos esta reescritura teniendo en cuenta los criterios de “legibilidad”:

Hay verbos que necesitan modificaciones obligatorios: ser algo o alguien, tener algo, estar de algún modo o en algún lugar.

Estas modificaciones son:

– Objeto directo (ejemplo: “tengo dolor de cabeza”)

– Objeto indirecto (ejemplo, “le pertenece a él”)

– Circunstanciales (ejemplo, “estoy en casa”)

– Predicativos (ejemplo, “soy impaciente”)

Estos modificadores se caracterizan porque admiten la sustitución de una palabra por otra “estoy prisionero/estoy preso” (conmutación léxica) o la sustitución de una palabra por una estructura más compleja “estoy libre/estoy en libertad” (conmutación estructural).

Para convertir al texto en “legible” utilizaremos un vocabulario simple, ejemplificamos cada concepto, jerarquizamos la información de una manera visual y sencilla. Todos estos recursos tienen un objetivo: hacerle la lectura más fácil y amena al lector. Sólo así nuestro mensaje será transmitido de manera eficaz tanto en la expresión escrita como en una expresión oral.

 

Elementos que componen un texto

Aunque pretendemos escribir en el orden que más nos guste, todo lo que ubiquemos al comienzo de nuestro texto será leído como presentación, lo que propongamos en el medio funcionará como ampliación de los primeros datos, y lo que aparezca sobre el final será entendido como el resultado.

Los autores griegos conocían muy bien este esquema: sus obras tenían planteo en el primer acto, nudo en el segundo acto y desenlace en el tercer acto.

La comunicación moderna designa a las  mismas etapas como noticia, exposición, introductoria o tema, antecedentes de los elementos que la fundamentan, y la conclusión o lo que se desprende de lo expuesto.

1) Noticia. La noticia es la presentación de la novedad en el mensaje. En toda noticia hay datos que pertenecen a lo que ocurrió y circunstancia que tienen que ver con el contexto en que sucedieron.

El contexto es todo lo que percibe y señala una diferencia. Al apoyar una figura sobre un fondo, marcamos un contraste, una relación entre dos partes. Una de ellas es explícita, es lo que aporta el escritor,y la otra es implícita, lo que necesita conocer el lector para entender el material.

Ese fondo donde se insertará la figura puede ser una creencia generalizada, la reiteración de alguna experiencia o cualquier señal que le asegure al lector que el texto va dirigido a él y que podrá comprenderlo.

Esa relación de contraste que se establece entre lo novedoso y lo conocido, sirve para conceptualizar el tema o noticia, y además, para conferirle al texto una tensión narrativa.

a) Las 6 Q. Vale la pena prestar atención a la noticia como elemento fundamental de la escritura periodística – paradigma de la comunicación escrita- cuyas necesidades fundamentales son la claridad, la legibilidad y el adecuado manejo de la información.

El periodista no puede ser ambiguo, deber ser preciso. No puede ser aburrido, necesita seducir al lector para llevarlo hasta el punto final de su nota.

Desde un punto de vista periodístico, la noticia es lo último que ocurrió en el tiempo. A través de la información, el lector se entera de algo que ignora o amplía lo que ya sabe.

para dar cuenta de la novedad hay que chequear que la información conteste seis preguntas en el primer párrafo de la crónica, que se denomina “cabeza informativa”: ¿qué? (de qué se trata), ¿quién? (quién o quienes son los protagonistas), ¿dónde? (dónde ocurrió o en qué contexto), ¿cuándo? (en qué momento sucedió), ¿cómo? (cómo fueron los hechos) y ¿por qué? (cuáles son los motivos que originaron la noticia).

Es aconsejable tomar esta consigna clave para el periodismo (conocida también como las seis Q) para comprobar que en el planteo de la noticia de nuestro texto estratégico se respondan las seis preguntas fundamentales que aseguran la comprensión del tema.

2) Antecedentes. Una vez presentada la noticia, se inicia el segundo bloque estructural, en función del espacio disponible. Es recomendable incluir todo cuanto aporte al tema y dejar de lado aquello que lo aleje del mensaje que se pretende transmitir.

La exposición de antecedentes está compuesta por dos categorías de elementos narrativos: las escenificaciones (descripciones, diálogos, citas, ejemplos, etc.) y las asociaciones o análisis de ideas afines.

Conviene crear un plan en el cual cada aporte  y argumento de antecedentes descubra un nuevo sentido oculto en el relato, completando su significado.

Un esquema típico es mantener la atención del lector con razones fuertes; comunican que todo cuanto sigue es tan atractivo como el comienzo (la noticia). Luego, se agregan pruebas débiles y se reservan las fuertes para el final.

3) Conclusión. El final está contenido en los medios, En consecuencia, después de presentada la noticia, los antecedentes seleccionados deben trazar el camino natural para llegar a la conclusión.

Muchas veces es necesario anunciar el desenlace porque se desprende de lo escrito; en otras ocasiones, se impone.

Antes del cierre, es el momento oportuno para manifestar las reacciones y opiniones que ha despertado en el autor (o en otras personas) el tema tratado.

la conclusión debe reunir estas condiciones:

– Que todas las expectativas queden aclaradas.

– Que el desenlace no sea totalmente inesperado.

– Que tampoco sea totalmente previsible.

El punto final no lo pone quien lo escribe, sino el lector cuando deja el texto. A continuación ejemplificaciones con un texto muy claro y expositivo del lingüista catalán Daniel Cassany, autor de “La cocina de la lectura”, libro del cual hemos tomado conceptos muy esclarecedores.

NOTICIA

“La vida moderna exige un completo dominio de la escritura. ¿Quién puede sobrevivir en este mundo tecnificado, burocrático, competitivo, alfabetizado y altamente instruido, si no sabe redactar instancias, cartas o exámenes? La escritura está arraigada, poco a poco, en la mayor parte de la actividad.

ANTECEDENTES

“Desde aprender cualquier oficio, hasta cumplir los deberes fiscales o participar en la vida cívica de la comunidad, cualquier hecho requiere cumplimentar impresos, enviar solicitudes, plasmar la opinión por escrito o elaborar un informe. Todavía más: el trabajo de muchas personas (maestros, periodistas, funcionarios, economistas, abogados, etc.) gira totalmente o en parte en torno a documentación escrita.”

CONCLUSIÓN

“En este contexto, escribir significa mucho más que conocer el abecedario, saber ‘juntar letras’ o firmar el documento de identidad. Quiere decir ser capaz de expresar información de forma coherente y correcta para que la entiendan otras personas”.

 

El montaje: convencer y emocionar

Las mismas situaciones pueden ser descriptas mediante dos tipos de discursos:

– Indirecto: “X dijo que la principal tarea del coordinador de un grupo de escritura es enseñar al alumno a observar lo que sucede en su texto como si fuera de otro”.

– Directo: “La principal tarea del coordinador de un grupo de escritura es enseñar al alumno a observar lo que sucede en su texto como si fuera de otro”.

Ambos estilos pueden convivir en un mismo texto. Usamos con habilidad para acentuar determinados climas,

Una distinción más sutil muestra que los relatos (ficciones o crónicas; textos creativos o estratégicos) se pueden construir con ESCENIFICACIONES Y ASOCIACIONES.

1) Las escenificaciones. Utilizan un lenguaje evocador, muestran algo, resultan expresivas porque permiten que el lector vea la escena, imagine la situación. Estas representaciones emocionan, despiertan sentimientos. Aportan al texto imágines, acción y movimiento.

Ejemplo:

“… Me enfrento con la hoja en blanco. Las ideas se amontonan en mi cabeza pero soy incapaz de escribirlas. Las veo desfilar enloquecidas, agolpadas. son demasiadas para ponerlas en orden. El lapiz es como el lazo que intenta atrapar a esas ideas que huyen, yo me siento el domador de mis propios pensamientos…”

2) Las asociaciones. Se refieren a hechos o a ideas, utilizan un lenguaje aclaratorio, exponen el punto de vista del autor, transmiten conceptos, correlaciones, comentarios, aclaraciones, argumentaciones. Las asociaciones convencen, van al nivel de las razones; resignifican y describen lo que se ve, abren las ventanas hacia el interior y el exterior de lo escenificado.

Ejemplo:

“En el proceso creativo las ideas surgen de manera caótica, aparecen en la mente de forma desordenada y anárquica. Para organizar esas ideas escurridizas es necesario anotarlas, trabajar sobre ellas, ordenarlas y encontrar el hijo conductor que las une, que las convierta en un mensaje claro y comprensible”.

Ambos estilos se retroalimentan uno contribuye con el otro (los dos ejemplos expuestos pueden convivir en un solo relato ya que se complementa la imagen de una persona inmersa en el proceso creativo con una explicación de lo que ocurre en dicho proceso). Las escenificaciones y las asociaciones admiten ser ensambladas en un texto único, unido y escalonado. Un buen montaje es el equilibrio móvil entre los distintos tipos de texto sin que se noten las costuras.

Es útil trabajar primero con los datos que se tienen a mano y se conocen, por ejemplo las escenas. Se escribe primero a partir de los elementos disponibles y se dejan las asociaciones para una segunda instancia. Por otro lado, las asociaciones son párrafos que pueden unir diversas escenificaciones.

Ejemplo:

Escenificación 1: Esopo decide matar a la gallina de los huevos de oro para obtener toda la fortuna de manera inmediata.

Escenificación 2: Gillete se miró al espejo y pensó: ¿cómo puedo inventar algo que compren todos los hombres durante su vida?. Y pensó en una máquina de afeitar.

Asociación 1: Muchas veces el hombre también destruye su capacidad de producción. Al no desarrollar las habilidades de su mente actúa al 10% de su capacidad potencial. ¿por qué no decide transformarse en una gallina que pone huevos de oro? En el hombre, las ideas son el equivalente de los huevos de oro.

Asociación 2: ILVEM es la única institución creativa que posee una Fábrica de ideas propias: un novedoso experimento económico y social que permite aprender a crear ideas, transformarlas en proyectos y llevarlas a la práctica. Funciona en el entorno de La Ciudad del Saber, lugar de aplicación del método ILVEM, donde los alumnos egresados se interconectan con especialistas y con empresas aliadas para crear trabajo desde abajo hacia arriba, apelando a los recursos más valisos pero más económicos: los que provienen de uno mismo.

Texto completo:

Como Esopo que decidió matar a la gallina de los huevos de oro para obtener toda la fortuna de manera inmediata, muchas veces el hombre también destruye su capacidad de producción. Al no desarrollar las habilidades de su mente actúa al 10% de su capacidad potencial. ¿Por qué no se decide a transformarse en una gallina que pone huevos de oro?. En el hombre, las ideas son el equivalente de los huevos de oro.

El ejemplo inverso es el de Gillete. Él se miró al espejo y pensó que el oro estaba en una idea innovadora: ¿cómo inventar algo que compren todos los hombres durante toda su vida?. Y creó la maquina de afeitar.

ILVEM es la única institución educativa que posee una Fábrica de ideas propia: un novedoso experimento económico y social que permite aprender a crear ideas, transformarlas en proyectos y llevarlas a la práctica. Funciona en el entorno de La Ciudad del Saber, lugar de aplicación del método ILVEM, donde los alumnos egresados se interconectan con especialistas y con empresas para crear trabajo desde abajo hacia arriba, apelando a los recursos pero más económicos: los que provienen de uno mismo.

 

Resumen

– La legibilidad mide el grado de facilidad con que se puede leer, comprender y memorizar un texto escrito. Un texto legible es aquel que utiliza palabras cortas y básicas, frases breves y lenguaje concreto.

– La comunicación moderna designa a las etapas que se presentan en el texto escrito como noticia (exposición introductoria o tema), antecedentes (elementos que fundamentan a la noticia) y conclusión (lo que se desprende de lo expuesto).

– Un texto puede plantearse en estilo directo o en estilo indirecto. Los relatos pueden construirse con escenificaciones (que muestran algo) y asociaciones (que explican lo escenificado, lo resignifican).

– Las escenificaciones y asociaciones admiten ser ensambladas en un texto único. Un buen montaje es el equilibrio móvil entre los distintos tipos de texto sin que se noten las costuras.