Curso de Método de Estudio

Unidad 6 – Etapas del Método

Métodos de estudio

La habilidad clave para estudiar es la lectura. Leer es descifrar la estructura profunda del pensamiento, escrita en la superficie del texto con las palabras que usa el autos para expresar sus ideas. Para estudiar necesitas método, que será el “camino hacia” el éxito en tus estudios.

 

Inteligencia emocional

Hay emociones que favorecen el estudio, y otras que lo perjudican. Estados anímicos como la alegría, el entusiasmo o el coraje atraen la energía emocional y estados anímicos, como el desinterés, el miedo o la cólera debilitan el proceso de aprendizaje.

Un error común es vivir en el pasado, eso produce depresión y melancolía. Tampoco es bueno vivir en el futuro porque genera ansiedad o estrés. Debes actuar medida y armoniosamente. Una ansiedad muy alta suele convertirse en miedo y pánico escénico en los exámenes.

La clave es vivir en tiempo presente y con una agenda productiva. Por algo presente se lo llama regalo.

 

Ejercicio 1

Antes de estudiar observa tus emociones para motivar tu querer. Si tienes un problema sin resolver, aparecerá justo cuando deberías estas concentrado para estudiar.

 

Las respuestas emocionales

Lo que asoma a la conciencia es la parte visible del iceberg. Cuenta hasta 10, no estás condenado a responder de inmediato a los estímulos que se te presentan. Entre el estímulo y la respuesta existe un espacio de libertad. La creatividad es la capacidad de generar ideas para resolver problemas, la innovación es la actitud de usarlas y, entre ambas, producir soluciones originales y valiosos. Hay técnicas para incrementar tu creatividad como verás en nuestro curso de inteligencia aplicada.

las técnicas no bastan. Para que desarrolles tu creatividad conviene que conozcas modelos de excelencia, que aprendas lo principios que usan las personas altamente efectivas.

Son individuos con gran energía física, aunque les ves tranquilos y casi quietos. Trabajan con mucha concentración pero con la sensación de sentirse frescos y entusiasmados con lo que hacen. Tienen la energía bajo su control y la virtud de combinar el juego con la disciplina.

 

Los hábitos de los estudiantes altamente efectivos

Son proactivos, saben lo que quieren y lo buscan

  1. Administran el tiempo y la mente. Un ser reactivo reacciona cuando algo le pasa y luego vuelve a la rutina. El proactivo toma conciencia de su misión y planifica. Es eficaz, toma la decisión correcta y eficiente, sabe ejecutarla. El día tiene 24 hora y eso no lo puedes cambiar. Pero puedes invertir mejor el tiempo y aumentar tu energía.
  2. Toman la iniciativa. El hecho de ocuparte aumenta tu influencia sobre el problema, preocuparte te paraliza. Tomar la iniciativa sirve si eliges bien las prioridades y actúas con premura, porque mañana será tarde. Operación diferida es operación perdida.
  3. Revisan su lenguaje. Si te traba una conversación interna complétala. Limpia el espacio físico y emocional, enfócate en la tarea, sin engancharte con imposibles. El comienzo es lo más importante del trabajo. La batalla se desarrolla en tu mente. El problema no está afuera. Se proactivo, cambia el adentro para cambiar el afuera.

Son visionarios, planificadores y ejecutores. Visualizan a dónde quieren llegar.

  1. Hacen la película mental. La separan de su realización física. La creación mental es como una brújula que dirige la acción.
  2. Creen que si fallan al planear, planean fracasar. Eisenhower ex presidente de EEUU dijo “Una buena intención no es nada, pero una planificación lo es todo”. Si la vida es un proyecto, ser el arquitecto de tu propio destino implica planear las acciones que debes realizar para lograr tus objetivos y prever o anticipar los obstáculos.
  3. Se organizan para vencer al tiempo. La desorganización te impide recordar y te lleva al olvido. Organizar es creer una secuencia de tiempo y espacio para tus actividades.

Administración del tiempo
Publicada en el Diario Clarín, Suplemento Económico el 29/07/01 por Horacio Krell – Controlar el tiempo
La agenda es el espejo de una persona. Un buen administrador del tiempo tiene claridad en lo que quiere, apunta al objetivo y actúa en consecuencia.
Para detectar errores lo mejor es controlar cómo se usa el tiempo. Algunos trabajan por listas de tareas, otros planifican, hay quienes se orientan por prioridades y están lo que privilegian lo importante.
La actitud que se concentra en las urgencias se denomina “mentalidad de bombero”. Quienes la poseen no soportan que suene el teléfono o el timbre sin responder; reaccionan ante lo que les pasa en lugar de elegir lo que prefieren; están siempre en crisis; atienden en simultáneo lo urgente y lo importante; reciben a cualquiera y en cualquier momento; tienen vacíos importantes en áreas fundamentales de su vida; privilegian lo trivial; su acción es episódica y no sistémica.
El que convive con lo urgente está condenado a vivir en la emergencia ¿Cuál es su falla? La falta de internalización de las prioridades, de saber cómo organizarlas y llevarlas a la práctica.
El “dominador del tiempo”, cambio, transita habitualmente por lo importante y no por lo urgente: cuida las relaciones, se capacita, descubre oportunidades, planifica.
Es más conveniente trabajar por oportunidades que resolviendo problemas. Esí se evita la crisis antes que ocurra. El dominador del tiempo tiene en una mano el reloj para administrar y en la otra la brújula para orientar el rumbo, Conoce sus roles y metas. Programa la dieta del tiempo con actividades de alto rendimiento. Se cuida a sí mismo, a la “gallina de los huevos de oro”. Ejercita el arte de delegar lo delegable. Y, predica con el ejemplo, empieza ahora mismo.

Control
Hay tres etapas en un proyecto: el plan, la ejecución y el control. Si tuvieras que dictar un curso de técnicas de estudio en 3 minutos te diría que el primer paso es tener en mente el objetivo. El tercero es tener creatividad y flexibilidad para varias el plan cuando la realidad muestra que algo falló. Para Aristóteles la realidad es la única verdad. Y si fallas al planear planeas fracasar.
El poder inteligente es querer con eficacia, es darle inteligencia a la pasión. El poder inteligente -smart poweer- reúne el poder duro -hard power- que predomina en el hemisferio izquierdo del cerebro y el soft power que caracteriza al hemisferio derecho.
El hemisferio izquierdo procesa palabras y genera conceptos. El derecho trabaja con imágenes y genera las ideas. El hemisferio izquierdo es lógico, racional hace lo que debe hacer según las leyes de la lógica. Si dos no quieren uno solo no puede, por eso Pascal dijo: “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. No hay poder inteligente sin una alianza estratégica entre el corazón y la razón. El hemisferio izquierdo es estratégico, avanza paso a paso hacia el objetivo. El hemisferio derecho es intuitivo, las ideas le vienen de golpe.
¿Cómo accedes al poder inteligente? Debes examinar siempre si lo que haces te apasiona o si la burocracia domina tu cerebro. Para lograrlo debes aprender los métodos de la excelencia. Como dijo Nietzche “los métodos son la mayor riqueza del hombre”.

Tu capacidad y tus resultados
La fábula de Esopo. En un lejano país en un tiempo remoto, un hombre muy pobre rogó a los dioses que le ayudaran y éstos le dieron una gallina ponedora que cada mañana ponía un huevo de oro. su vida cambió, comió cada día, construyó un palacio, compró ches fabulosos, contrató servidores. Pero la codicia obnubiló su corazón, quiso hacerse rico y concluyó en que la solución estaba dentro de la gallina, y la destripó buscado tenerlos todos juntos.
Pero en el interior no había más que un simple aparato reproductor de ave. Desesperado, intentó coserla y revivirla, pero fue imposible. Aquel estúpido se sumergió en la pobreza y de nuevo en el hambre al matar la fuente de riqueza que le habían concedido.
Cómo estudiante debes observar la relación entre tu capacidad de estudiar con los resultados que obtienes. Naciste para crear. debes aprender y practicar el principio de la creación: fuiste creado a imagen y semejanza de un gran creador. Tus hábitos negativos te terminan creando ya que los repites en lugar de generar nuevas ideas que mejoren tu capacidad. Metafóricamente es como que estás matando a la gallina de los huevos de oro que llevas dentro, porque las ideas son su equivalente conceptual. Y al reiterarte descuidas tu capacidad de producción. Tu creatividad está dormida y debes despertarla.
Es un proceso que demanda capacitación. Al acceder a tu inteligencia espiritual tendrás la energía necesaria. Luego el aparato reproductor convertirá tu espíritu en materia. El segundo paso es que circule la energía por la vía emocional, acertar en la elección primaria que hace que el corazón vibre de alegría. Esa fuerza energética necesita una salida, son las ideas o ventanas que te comunican con el mundo, sin ellas la energía choca con murallas que las paralizan en lugar de encontrar puentes por donde circular. Así se llega al plan estratégico, la creatividad bohemia solamente calienta la pava. El pensador estratégico le da una dirección a la creatividad.
Se pregunta ¿Dónde estuve ayer? ¿Dónde estoy hoy? ¿Dónde quiero estar mañana? ¿Cómo haré para conseguirlo? Para ejecutar el plan alinea los recursos, tu capacidad de comunicación y el marketing personal y digital. El sueño del granjero de tener una mina de oro se hace realidad si la capacidad de producir ideas se uno a la de saber cómo llevarlas a la práctica, se trata de aprender a transformar tu espíritu en materia. También necesitas control de resultados, el feedback con la realidad es lo que impide que un error se convierta en hábito. El principio esencial que debes derivar de este ejemplo es el de la efectividad. Quizás estudies demasiado y te parezca que eres productivo (apruebas varias materias, es decir que pones muchos huevos de oro). Tu bien más importante es tu capacidad de producir, el equilibrio de ella con lo que produces es lo que mide el resultado.
Un hachero llega a una maderera. El capataz le da un hacha y le designa una zona. El hombre sale a talar y en un día corta 18 árboles. – Muy bien- dice el capataz -. Animado por sus palabras el hachero decide mejorar su desempeño. Se acuesta temprano, se levanta antes que nadie y se va al bosque. A pesar de su empeño corta 15 árboles.- Me debo haber cansado- pensó y se acostó. Se levanto decidido a batir su marca. Sin embargo no llegó a la mitad. Al día siguiente fueron 7 y el último día estuvo toda la tarde tratando de tirar su segundo árbol. El veía a otro hachero que tiraba 20 árboles en medio día. inquieto le contó todo al capataz. El capataz le preguntó: – ¿Cuándo afilaste el hacha? -No tuve tiempo, estuve muy ocupado cortando árboles.
Cuando la rutina te domina olvidas que debes mejorar tu capacidad, que no se trata de trabajar más sino de trabajar mejor. El conocimiento, el querer y la voluntad tienen valor pero los buenos métodos son tu mayor riqueza.
Para generar cambios debes aprender a modificarte. El aprendizaje produce cambios y te permite adquirir destrezas y aplicarlas. La capacitación es el proceso de “afilar el hacha” y superarte mientras recorres el camino hacia tu desarrollo personal.

Ejercicio 2
Organice tu medio ambiente para ganar tiempo.

  1. Ubique las cosas donde tienen que estar para no perder tiempo buscándolas.
  2. Distribuye tu tiempo de forma flexible pero orgánica.
  3. Tome en cuenta las dificultades específicas de cada materia.
  4. Considere tu ritmo personal de trabajo y tus mejores horas para el estudio.
  5. Sé realista y mejore tu capacidad de aprender.
  6. Intercale los trabajos más difíciles con los de menos complejidad.
  7. Sintetice la información y memorice lo más importante.
  8. No estudie siempre lo mismo. Camba de contenido si empiezas a aburrirte.
  9. Confeccione una agenda productiva para administrar tus tiempos.

Ejercicio 3
Leerás varias afirmaciones a las cuáles deberás contestar. Si lo haces siempre (el puntaje de la respuesta es 4), siempre (3), casi siempre (2) y nunca (1).

  1. Dedico tiempo a planear cada día.
  2. Diariamente realizo una lista de tareas y las coordino según su importancia.
  3. Fijo metas cuando comienza el año, el mes, la semana, y cada día.
  4. Dedico mi tiempo a tareas importantes y no a las improductivas.
  5. Tengo una agenda flexible, para realizar eventos inesperados.
  6. Manejo de una vez los papeles, los analizo y decido qué hacer.
  7. Cuento con una estrategia para eliminar las distracciones.
  8. Practico ejercicios para reducir tensiones.
  9. No postergo las tareas aburridas o difíciles.

Suma el puntaje y cuanto más elevado sea, mejor es tu administración del tiempo. Si posees bajo puntaje deberás afrontar la idea que necesites una mejor organización.

Ejercicio 4 
El desafío creativo se refiere a la fijación de un objetivo sobre el cual vas a intentar producir ideas. Puede tratarse de un problema por resolver o simplemente de estudiar mejor.
Algunos ejemplos de focos creativos en el estudio:

  1. Lograr que estudiar sea una tarea fácil.
  2. Organizar una agenda productiva.
  3. Solucionar tu problema de inseguridad personal.

Etapas de un método de estudio
Las etapas que generalmente deben cumplirse son:

  1. Prelectura
  2. Lectura analítica
  3. revisión
  4. Repetición activa
  5. memorización
  6. Técnica de repaso

1- Prelectura
Debes realizarla antes de empezar a leer un texto para obtener una visión previa y global del  mismo y determinar si cumple con los objetivos que te llevaron a leerlo.

Los objetivos particulares de la prelectura

  1. Tener un marco de referencia para incorporar luego las ideas pormenorizadas.
  2. Que conozcas el estilo del autor, la modalidad que tiene para expresar sus ideas.
  3. Asegurarte si el material se adecua a tus necesidades.
  4. Si estás en condiciones de profundizarlo directamente o si tienes que acudir a otro material más accesible o si, por el contrario, necesitas saltar a alguno de nivel superior.
  5. Que adquieras elementos que te permiten hacer una buena selección bibliográfica.

Lo que debes leer en la prelectura son:

a) Los títulos y subtítulos.
b) Los párrafos destacados.
c) Los resúmenes de capítulos, si lo hubiere.
d) Primero y último párrafo de cada tema.
e) Índices.
f) Gráficos, mapas, fotos, estadísticas que ayudan visualmente a esclarecer el tema.

Ejemplo
Nos basaremos en la siguiente obra para explicar los objetivos particulares de la prelectura:
Libro: El principito de Antoine de Saint – Exupéry
Estructura: Esta obra consta de 27 capítulos muy cortos y entendibles.
Si haces la prelectura del libro, en rasgos generales podrías decir que se trata de un aviador que sufre una avería en el motor de su avión cuando sobrevuela el desierto.
Al aterrizar encuentra a un niño que es un Principito de un pequeño asteroide en donde cuida con mimos a una rosa.
No hay reglas fijas pero para introducirte en el clima emocional de la obra puedes leer la dedicatoria que Antoine de Saint Exupéry escribió: “A LEÓN WERTH”
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo.
Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.)
Corrijo, pues, mi dedicatoria: A LEÓN WERTH, CUANDO ERA NIÑO.”
Si interpretas al escritor entenderás sus conversaciones con el Principito. Revela su visión sobre la estupidez de la humanidad y la sencilla sabiduría que los adultos olvidan cuando crecen. Si deseas un entendimiento rápido, cada capítulo posee gráficos que son inolvidables desde las edades tempranas hasta las más avanzadas. En esta primera etapa podrás decir qué se refiere cada capítulo, por ejemplo en el primero: El explorador traza su primer dibujo, el cual no era entendido por la gente.

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Ejercicio 5
Realice la prelectura de un texto que debas leer posteriormente.

2– Lectura analítica

Luego de la prelectura tienes que realizar  un trabajo profundo. El análisis de texto es la etapa más importante, porque en ella adquieres los conocimientos.
En 1895, el economista italiano Wilfredo Pareto postuló “la ley del 80 por ciento versus el 20 porciento”. Este principio, conocido hoy como “la ley de Pareto”, señala que un 20% de las actividades producen el 80% de los resultados. Un 20% de las actividades diarias son responsables de un 80% del éxito, mientras que el 80% representan sólo un 20%.
esta regla refleja también el proceso de la lectura. El escritor tiene un 20% de conceptos claves que debe explicar en un 100%. El 80% restante son los medios que utiliza para que aprendas el 20%. Tu tarea es inversa, descubrir el 20% que es la esencia de la obra.
Un territorio puede representarse por un mapa, para moverse en él con facilidad. Para el estudiante un libro puede ser el territorio del que debe aprender a confeccionar el mapa.
¿Te has preguntado cómo algunas personas consiguen mucho haciendo poco? ¿Qué es lo que hacen que no haces tú? ¿Cuál es su secreto? ¿Cómo lo consiguen? Lo más importante: ¿Qué puedes hacer para conseguirlo tú también? Aprende a aplicar el Principio de Pareto. Cuando de lectura se trata separar lo trivial de lo vital es la clave. Por lo tanto ahorra tiempo y esfuerzo con un buen método, al momento de realizar la lectura analítica.

Son cinco las etapas de la Lectura Profunda o Analítica.

  1. Detecte las ideas principales. Análisis significa descomponer “un todo en partes”, esas partes serán para ti, de ahora en más, las “ideas”. para esto formúlate estas preguntas: ¿Esto es importante? ¿Es una idea principal, complementaria o un detalle?
  2. Define las palabras claves. Las palabras claves sintetizan una información o un contenido. Son la esencia y el resumen de un texto o mensaje. Localizar las palabras claves de un texto sirve para entenderlo y sintetizarlo.
  3. Ordene tus ideas. Hay que dividir las ideas en la general o la más importante, principales, complementarias, detalles y subdetalles. El pensamiento lógico facilita ordenar las ideas criteriosamente. Los diagramas te ayudan a graficarlas. Cuando analizas un texto se produce un diálogo interno que te ayudan a poner orden. Hacer, deshacer, rehacer el esquema gráfico o mental colabora a ordenarlas según lo que quiere comunicar el autor. En esta etapa no critiques, sólo organice lo que dice.
  4. Jerarquice las ideas. Lee hasta alcanzar la primera idea que consideres principal. En ese momento, debes anotarla con una palabra que la represente. Hay párrafos que tienen una sola idea principal, otros (los de excepción) pueden tener más y existen lo que no las poseen. Luego anote con una palabra las ideas complementarias, que son aquellas que amplían, definen o explicitan la idea principal. por último, agregue los detalles y sub-detalles que el autor expone.
  5. Grafique. Usa un molde que refleje tu trabajo analítico. Puede ser un cuadro sinóptico, un diagrama, o un mapa conceptual. El objetivo es que logres graficarlo sintéticamente.

Ejemplo y ejercicio 6
Ver en la “Unidad 4 y 5” correspondiente a este curso.

Diferentes formas de graficar

Cuadro sinóptico
Un cuadro sinóptico aporta orden y organización a los conceptos, facilitando luego el repaso visual de los contenidos más importantes de un tema en particular.

Características

  1. Los cuadros sinópticos a diferencia de los diagramas de palabras claves, usan varias palabras.
  2. Se desarrollan siempre de izquierda a derecha.
  3. Se dividen u organizan mediante llaves o líneas.

Elaboración del cuadro sinóptico
La técnica de elaboración de los cuadros sinópticos es sencilla; consiste en la organización de ideas en base a su importancia: ideas primarias, secundarias y accesorias.
Los cuadros sinópticos dan una visión global del texto y de la interrelación entre las ideas.
La idea general se obtiene en la prelectura. Las ideas principales surgen con la lectura analítica. Conforme se obtiene esas ideas se anotarán en el cuadro sinóptico.

Ejemplo y Ejercicio 7
Ver en la “Unidad 4 – Análisis” correspondiente a este curso.

Mapa conceptual
El sistema clásico o convencional para tomar notas es lineal, donde un pensamiento va a continuación del otro. En cambio, un mapa conceptual ordena la información a partir de una idea central, de la que irradian las ideas asociadas. Es una combinación de palabras claves, colores, símbolos o dibujos, conectados por trazos o líneas siguiendo reglas sencillas.
Una fuente de inspiración de los mapas mentales fue ver las anotaciones de Leonardo da Vinci, que contenían imágenes, códigos y líneas que relacionaban los conceptos. La utilización de dibujos es optativa. Puedes recurrir también a la grafosíntesis.

Ejemplo de mapa conceptual

El diagrama por palabras claves
El diagrama de palabras claves es una forma alternativa de ordenar las ideas utilizando palabras claves. La elaboración de este tipo de diagrama se explicó en la Unidad 5 – Síntesis.

Ejemplo y Ejercicio 8
Ver en la “Unidad 5 – Síntesis” correspondiente a este curso.

Mapas mentales
Los mapas mentales reflejan el funcionamiento del cerebro. Gracias a ellos, la información que se encuentra vinculada a otra, se asocia automáticamente. Cuanta más información poseemos, más enlaces mentales construimos y, como consecuencia, nuestra memoria se consolida. Las neuronas se conectan creando rutas neuronales, fenómeno conocido como neuroplasticidad.
Puedes usarlos para objetivos personales, como planificar tu carrera, trabajo, preparar presentaciones, etc. Si los utilizas con frecuencia entrenas tu mente para ser un pensador más balanceado que usa ambos hemisferios como lo hicieron los grandes creadores e inventores.
Es un medio para explicar lo que hace naturalmente tu cerebro y volcarlo sobre papel. Es una gráfica de los patrones mentales de tu pensamiento. Tu mente es tu máxima base de datos.
Los mapas mentales estimulan tu creatividad y tu memoria. Favorecen tu capacidad de análisis y te permiten tener en cuenta todos los factores que afectan a una determinada situación. Ayudan al crecimiento y desarrollo de tu inteligencia. Requieren muy pocos ingredientes:

  1. Una hoja de papel en blanco.
  2. Lápices o marcadores de colores.
  3. Tu cerebro.
  4. ¡TU imaginación! ¡Tu CREATIVIDAD!

 

  1. En el centro de la hora en blanco debes dibujar, utilizando colores, una IMAGEN que simbolice tu idea general, un núcleo de interés, un centro de atención. Por ejemplo la Fruta.

2. Partiendo de la imagen central debes irradiar hacia el exterior líneas o ramas y asociar, a cada una de ellas, una palabra clave o idea significativa relacionada con tu idea principal o central.

3. Partiendo de las palabras claves dibujarás ramas más finas y escribirás en cada una de ellas asociaciones secundarias. Se sugiere que utilices imágenes, formas y variados colores que te permitan luego recordar los conceptos con mayor facilidad.

Ejercicio 9
Toma un tema de tu interés y léelo con atención y comienza a crear tu propio mapa mental.

3- Revisión
Esta etapa consiste en una lectura de control en la cual debes constatar el diagrama, el cuadro sinóptico o el mapa mental. Esta lectura suele ser de una velocidad intermedia entre la primera lectura (o prelectura) y la segunda (o analítica). El objetivo es detectar omisiones, detalles que están de más o realizar cualquier otro tipo de correción (cambia de palabras claves, ideas, etc.)
Se trata de perfeccionar la síntesis antes de memorizarla.

4- La repetición activa
Debes tomar el diagrama y realizar el proceso opuesto al de la lectura analítica: a partir de las palabras claves, intentas reconstruir lo leído. Si las palabras claves elegidas te permiten desarrollar el contenido del libro, la técnica ha sido aplicada en forma correcta.
A menudo sucede que una palabra específica no produce la asociación con el tema. Esto significa que la palabra no ha sido bien elegida o que el tema no ha sido bien comprendido. La solución es cambiar la palabra clave o volver a estudiar. La repetición activa -expresar, comentar, escribir lo que leíste- genera mejores resultados que releer  pasivamente.

5- Memorización
Una vez completado y controlado el diagrama, debes realizar la memorización del mismo. Para ello, debes aplicar el “método de la cadena” explicado con anterioridad.

6- Técnica de repaso
Es asombrosa la velocidad con la que olvidamos. Una vez adquirido un conocimiento, en las siguientes ocho horas se produce una gran disminución del saber sobre el mismo, más aún en lo que se refiere a sus detalles y complementos.
Posteriormente, también se olvida pero en una medida menor. Puedes denominar a este proceso “curva del olvido“.

En el eje vertical se mide lo aprendido y en el horizontal el paso del tiempo. El cerebro divide sus tareas en recordar y olvidar. La curva muestra cómo, para evitar una invasión de datos, el cerebro selecciona y barre a las 8 horas del suceso, y en forma abrupta, el 80% de la información que requiere. En los siguientes 30 días la pérdida es menor aunque progresiva.
Existen procedimientos de orden práctico para evitar sus efectos negativos. En principio, es importante el repaso inmediato del conocimiento recién adquirido (dentro de las ocho horas). Luego, los repasos los podrás realizar semanalmente (según las posibilidades). Cada repaso fortalece la cadena asociativa otorgándote mayor flexibilidad y duración.