Curso de Método de Estudio

Unidad 3 – Hábito de estudio

Cambio de hábitos

Tú los creaste y ahora ellos te crean. Pueden ser buenos o malos, lograr que te vaya bien o mal, ser amigo o enemigos, hacerte fácil o difícil la vida, rápida o lenta tu tarea. Sin son firmes les obedeces y aprendes velozmente. Si les enseñas en poco tiempo actúan en piloto automático. Causan los triunfos o fracasos. No son máquinas pero trabajan como tales. Les da igual hacerte rico o pobre. Aprende a elegirlos y pondrán el mundo a tus pies, déjalos sin control y te destruirán.

Un hábito es un modo de proceder, una conducta que adquieres por repetición. Es un patrón creado por tus acciones y tus decisiones. Al repetirlos, se conectan y se consolidan. Aparece uno y sigue el otro en una especie de cable o cadena neuronal. Es una red que te mejora o te perjudica.

 

Lo que no se usa se pierda

Si adviertes la existencia de un hábito debes evaluarlo.

Es sencillo: darte cuenta de cómo se dispara y activarlo si es productivo o eliminarlo si no lo es.

El conocimiento facilita lo que quieres hacer pero es la motivación la que genera la energía para que halles la idea que alumbre el camino. El poder inteligente combina el querer con la eficacia.

 

Ejercicio 1

Identifique y escribe algunos de tus hábitos. Colocando un signo más (+) si consideras que es positivo y te ayuda a lograr tus metas o un signo menos (-) si actúa en sentido contrario.

 

El hombre es un animal de costumbre

Dicen que el hábito hace al monje -obrar correctamente, incorporar la conducta de hacer las cosas bien-. Por lo tanto, el buen hábito hace a la persona eficaz

El hábito es un patrón de conducta. Si sucede A, ocurre B, pero la reacción no siempre es virtuosa. No es bueno lamentarte por lo que no tiene remedio o desear algo y no hacer nada para conseguirlo. Esos son hábitos a combatir enfrentando al poderoso poder la costumbre. El hábito como la ideología, condiciona el pensamiento y presiona sobre la acción, sin que se advierta el efecto dañino que produce.

Para demostrar cómo funciona el hábito un sociólogo puso 5 monos en una jaula, una escalera y arriba un cesto con bananas. Si un mono subía, le lanzaba agua helada al resto. Si uno lo intentaba, los otros lo atacaban. Ningún mono subió. El sociólogo sustituyó un mono viejo por uno nuevo que quiso subir pero los veteranos lo bajaron. Otro mono fue sustituido y ocurrió lo mismo y hasta el primero participó con entusiasmo de la paliza. Un tercer mono fue cambiado y se repitió la historia. Al final un nuevo grupo, que no había recibido los baños de agua fría seguía golpeando al que subía. Si fuese posible preguntarles por qué, dirían: no sé, aquí la cosas siempre se hacen así.

 

Darse cuenta es la condición necesaria

Lo esencial es percatarte a tiempo del hábito que maneja tu conducta. El contacto con la realidad es el que evita que un error se convierta en hábito. Primero presta atención, es la condición necesaria. Trata de vivir y reaccionar en tiempo presente.

La función del futuro en la creación de un hábito es lograr una visión clara y magnética del objetivo para que, ese porqué, pueda revertir cualquier cómo. El conocimiento limita lo que puedes hacer pero es la motivación la que genera la idea que te llevará a encontrar el camino que anhelas.

 

Sembrar un hábito

El hábito de la habilidad te enseña a hacer. El hábito de la actitud genera tus ganas, el de innovar te incentiva a empezar. Colocar el objetivo en la mente y en el corazón y perseverar en el logro, es el hábito de la inteligencia emocional. La mente como el campo, producen lo que en ellos se siembra. Relacionar el objetivo con otros importantes y con quienes puedan ayudarte, produce la sinergia entre los buenos hábitos. Al creerlo posible tu fe moverá montañas. La idea es el faro que ilumina si se impregna con afectos. La voluntad es el barco que dirige el timón y el motor son las emociones. Para formar un hábito hay que estimularlo en la memoria y darle prioridad.

Comprar la idea, quererla, planearla, ejecutarla y controlarla. La actitud vale tanto como la aptitud. Actúa como si ya hubieses alcanzado el logro. el experimento previo, el cómo si, la gimnasia mental de la acción, son factores claves del éxito en la formación del hábito.

 

Beneficios

El hábito multiplica, simplifica y acelera. Sin hábito deberías pensar hasta para respirar. Y facilita porque al repetirlo lo perfeccionas y tu cuerpo se acomoda. El hábito te da alegría porque satisface tu deseo, debes motivarlo para romper con la resistencia natural al cambio.

 

Las etapas

El primer paso es la predisposición, el resto es perfeccionarlo, hacer el hábito. La ventaja es que no pide permiso a tu voluntad. Hay que aprender a formularlo educando al cerebro. Es una memoria perfecta que se repite sin esfuerzo, obra con facilidad y la usas sin darte cuenta. Sin motivación el hábito no se consolida. La motivación y la repetición son el camino.

Pero repetir sin entusiasmo no sirve, lo que vale es la repetición activa, que une el cuerpo, la mente y el alma.

 

La Condición suficiente

Aplica una estrategia global. No admitas excepciones, empieza de inmediato la gimnasia diaria. Así complementas la condición necesaria, que es darte cuenta. Equilibra tu capacidad de producción  con lo que produces. En “La gallina de los huevos de oro“, el granjero, para hacerse rico rápidamente, mata a la gallina para tener todos de una vez. Su error es una lección para incorporarla como hábito: “No hay que matar a la gallina de los huevos de oro“.

El hombre mata a la gallina de los huevos de oro que tiene adentro cuando no desarrolla el hábito de tener una idea diaria, que es su equivalente simbólico. El creador es el imitador de Dios en la tierra.

 

Ejercicio 2

Elige los hábitos que quieres adquirir ya y los que deseas eliminar ahora.

 

Automatización

La mente consciente puede abarcar sólo un tema. El subconsciente tiene una capacidad mayor. Al comunicar ambas mentes se pueden transferir conocimientos y destrezas de la una a la otra. Aprender a manejar un auto o una bicicleta, dactilografía al tacto o lectura veloz, son misiones imposibles para la mente consciente. Sin embargo, al cabo de un tiempo, te encuentras haciendo todo lo que no podías y con facilidad. Es la señal de que se produjo la transferencia. Entonces la mente consciente está tranquila y libre para seguir aprendiendo.

 

Concentrarse en los resultados esperados

Conviene tomarte un tiempo para aclarar los objetivos.Si el inconsciente tiene opciones claras se dirige a ellos sin interrupciones ni distracciones.

 

Comprometerse con la verdad

Sin autoengaños sobre lo que quieres y sobre la distancia que te aleja del objetivo, fortaleces el avance.

Si mientes tu cuerpo lo siente, este es el principio con que opera el detector de mentiras, ya que el estrés que produce el engaño es mensurable en términos de pulsaciones, presión y respiración. El compromiso con la verdad tiene un gran poder realizador.

 

Visualizar el objetivo

Según Picasso si sigues fotográficamente las etapas de la creación, ves que la mente abre el camino hacia su sueño. La imagen del futuro es el imán. La visualización creativa emplea tu imaginación para obtener resultados, proyecta en tu mente la meta y la carga con emociones y pensamientos positivos. Es un guía que orienta tu acción.

 

Imaginación aplicada

Imagina que pasas un día ideal en la montaña, Refuerza la imagen con frases, pensamientos y emociones dirigidos al objetivo. Trata de lograrlo en estado relajado, que mejore la comunicación consciente-inconsciente.

Es más receptivo que apelar a la fuerza bruta, al planeamiento rígido, a la preocupación y a la manipulación que caracterizan al estado de vigilia.

 

Los pasos de la visualización creativa

  1. Elija la meta.
  2. Imagínela en tiempo presente, vivencia y multisensorial. Dibújela y péguela en lugares de contacto diario.
  3. Crea una frase que la represente y le brinde apoyo. La mente tiene la capacidad auto sugestiva de transformar en acto todo lo que decide aceptar. La frase debe ser afirmativa, clara, breve, correcta, coherente con los sentimientos, creadora de algo nuevo y debes creer que es cierta.
  4. Transmite energía positiva al objetivo, a la imagen y a la frase.

Ejercicio 3
Sobre un hábito que desees adquirir, sigue los pasos de la visualización creativa. Repite este ejercicio varias veces por día. Al alcanzar la meta, reconoce el logro obtenido.

Cómo automatizar
Automatizar es decidir qué quieres recordar o qué hábito deseas incorporar.

El decálogo de ventajas de la automatización

  1. Es imborrable. Cuando aprendes a leer no lo olvidas jamás, así no leas durante meses.
  2. Permite una gran velocidad de acceso.
  3. Apoyándose en lo automatizado, lo nuevo se agrega con gran facilidad.
  4. Los procesos automatizados se conectan y producen la emergencia de ideas creativas.
  5. Disminuye el esfuerzo y libera la atención.
  6. Impide que las emociones negativas nos desorganicen en situaciones de examen o peligro.
  7. El automatismo es invisible. Por lo tanto, solamente puede medirse mediante tests.
  8. Se adquiere con sólo dedicarle práctica e interés.
  9. El sueño nocturno apoya el trabajo de automatización
  10. Permite que la mente consciente se concentre en otras partes, todavía no automatizadas.

Planilla de automatización

Pruebas de automatización
Se trata de saber cuándo un conocimiento se encuentra automatizado.

Test cuantitativo
Miden tu velocidad de respuestas.

Para automatizar un hábito recuerda estos principios:

  1. Practica la gimnasia al levantarte, al medio día y antes de dormir.
  2. Analiza cuál es tu propósito, si lo que estás haciendo lo aleja, vuelve a él.
  3. Cuando la mente esté errante pregúntate: ¿Qué siento, qué pienso?
  4. Luego vuelve a respirar como anclaje y retorna a tu proyecto.
  5. ten claridad en las metas que deseas alcanzar.
  6. Fíjales un tiempo de realización.
  7. Divide el objetivo en etapas cortas, para obtener la sensación de logro y del círculo virtuoso.
  8. Controla los resultados, festeja cuando los alcanzas.

Ejercicio 4
Automatiza el hábito que deseas adquirir o bloquea el que quieres eliminar.

Cambiar un hábito

Principios del cambio
Cambias fácilmente lo que es sencillo. Para cambiar debes alterar el patrón mental. Puedes dejar un hábito pero lo extrañas y vuelves a él. Para evitarlo debes armonizar tus emociones. La neuroplasticidad permite conectar de otro modo tus neuronas y reformatear la red.
Un curso de lectura veloz precisa 21 días para generar el cambio. Si estás en época de rendir exámenes el viejo hábito de lectura prevalece y te lo impedirá.
Debes hacer de cuenta que funciona un shopping mental en tu cerebro donde puedes comprar, divertirte o vender los hábitos que no te gustan. La cuestión es reconocer lo que está mal. Es necesario explicitar el cambio y trazar una ruta que el reloj biológico se acostumbre.
El cambio acelerado reprograma tu forma de hacer. La decisión de mejorar es el motor de los cambios. La felicidad consiste en saber convertir tus deseos en hábitos. Un cambio acelerado es muy motivador. No es lo mismo ser un lector en 21 días que tardar 2 años para lograrlo

Cuida tus pensamientos
La mente es un intérprete fiel de lo que percibes, lo traduce en impulsos eléctricos y responde ¿Ves caóticos los problemas, son complicaciones u oportunidades?
Pensar a corto es más motivador que pensar en un futuro incierto. El cerebro crea nuevos caminos si lo bombardeas con acciones para que las convierta en actos subsconcientes.

Ejercicio 5
Ante un fracaso busca cinco razones por las cuales dar gracias a él, acepta que vives en un tiempo presente en el que debes disfrutar y aprender, y que por eso se lo llama regalo.
Edison apreciaba cada error como el aprendizaje que lo llevó en el experimento 1000 a crear la lámpara eléctrica. Al cambiar los hábitos te conviertes en un ser distinto.

Ejercicio 6
Cambia tus ideas negativas.
La razón de mi mal es que… Mis actitudes más negativas son…
Escribe al final, acepta las emociones subyacentes, destruye el papel y elimina la creencia limitante. No tiene poder sobre tí. Anula las actitudes negativas y formula afirmaciones positivas.

Neuro programación
Un cambio exige prioridad, plan ejecución y control. La actitud vale como la aptitud. El hábito de la habilidad enseña a hacer, el de la actitud da ganas de hacer. La clave es la proactividad. Cree que puedes y descubre tu misión.
El reactivo reacciona, el proactivo elige lo importante, no lo urgente.
Descubre el hábito que quieres y date un plazo de 21 días para lograrlo.

Ejemplo 7
Tipear correctamente con los 10 dedos y sin mirar el teclado, es mucho más fácil de lo que imaginas. Necesitas un poco de disciplina y práctica. Ubique los dedos en le teclado en la posición correcta. Tu tarea, es saber qué tecla va con que dedo. Cambia tu hábito negativo, inclusive tienes cursos de dactilografía que te demostrarán que puedes convertirte en un escritor veloz.
En 21 días el cerebro creará el surco neurológico del hábito. Un pensamiento repetido genera una acción exitosa. Una acción exitosa repetida genera un hábito de éxito. Un hábito de éxito repetido genera un carácter exitoso. El día 22 la acción se hace hábito positivo o el negativo desaparece.

Tiempos de cambio
Alvin Toffler dijo: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”. Aprender a desaprender es dejar de hacer los mismo o de la misma manera. Es decir, descubrir que existen otros caminos que te permiten llegar al mismo lugar.
Aprender automáticamente, desde que naces, a respirar, comer y moverte para sobrevivir. Tu corazón late. Tus pulmones aspiran y expiran. Desde ahí todo será un constante aprender voluntario o involuntario, para adoptar ideas, actitudes y habilidades que se conviertan en forma de pensar.
La palabra desaprender suena contradictoria, pero la idea subyacente es independizarte de lo que te inculcaron a lo largo de tu vida. Es lograr que el Ego sea reemplazado por el Yo.
En las crisis significa reconocer que lo que has hecho no ha dado el resultado esperado y que es el momento de dejar las creencias y los acontecimientos establecidos y promover los cambios. Es cambiar de mentalidad, recopilar otra información y hallar nuevas formas de aprendizaje.
Cambiar de creencias es difícil, sobre todo cuando las admiras como únicas.
Desaprender es necesario y útil para ensayar nuevas formas de aprender y alcanzar nuevas metas. Es hacer un esfuerzo para decodificar y desconocer patrones establecidos abandonando zonas de comodidad.
Reaprender es una tendencia a actualizarte cambiando paradigmas. Es experimentar voluntariamente nuevos patrones para reasignificar y recodificar experiencias. Es replantear o reincorporar conexiones con metas o procesos que promueven una mayor toma de conciencia.
Para reaprender debes desestimar y eliminar lo que ya no sirve y luego volver aprender.

Ejercicio 8
Supón que eres un jugador de tenis que quiere mejorar. El entrenador te estuvo viendo y te pide que cambies el juego de piernas, la forma de sostener la raqueta y cómo la mueves. Hará observaciones, analizará tus defectos y los reconstruirá para que mejores. Por lo tanto deberás dar marcha atrás hasta la incompetencia consciente y tendrás que desaprender antes de reaprender. El propósito es que construyas modelos eficaces. Aplica la técnica a todo lo que deses cambiar.

Proceso de cambio de hábitos

  1. Reconoce tus hábitos negativos. Debes aceptarlos ya que son tuyos.
  2. Fíjate cómo tu hábito se manifiesta. ¿Cuándo? ¿Qué lo produce? ¿Qué obtienes después?
  3. Analiza las consecuencias ¿Cuáles son las desventajas de seguir con ese hábito? ¿Cuáles son las ventajas de conservarlo? ¿Este análisis debes realizarlo a corto, mediano o largo plazo?
  4. Cambia tu lenguaje interno, ya que tus pensamientos influyen en tus emociones y en tus acciones. Piensa en positivo, pero si te descubres pensando en lo negativo que te induce, contrarréstalo con pensamientos racionales que te acerquen al hábito que lo sustituirá.
  5. Elimina o cambia todo lo que contribuye a mantener el hábito negativo. Reflexiona si tu entorno, tus actividades o tus cosas son los que impiden que cambies.
  6. Establece una meta que quieres lograr. Escríbela. Relájate, no te castigues. Si fallas vuelve a empezar. Prémiate cada vez que avances. Regocíjate y comparte tu alegría.
  7. Regresa al paso 1. La práctica hace al maestro. A medida que cambies un hábito lograrás cambiar otro más y así sucesivamente.

Cambia tu lenguaje interno
Tienes un lenguaje interior o conservación íntima que surge de tu estado de ánimo. Desde ese estado actúas en tu mundo exterior y de esto depende el éxito o el fracaso de todo lo que hagas. Al mirar la realidad desde tu mapa mental no todo lo que ves es la realidad. Hay mucho más por descubrir. Desde el mapa mental que posees, sólo interpretar esa realidad. Elaboras juicios internos y desde allí ves un mundo de problemas u oportunidades.
Desde ese lenguaje interior o conversación privada,creas tu estado de ánimo. Y de acuerdo al estado de ánimo que poseas, tus acciones serán éxitos o fracasos. por lo tanto, si posees malos hábitos, para superarlos no debes revisar la punta del iceberg sino el fondo del mar.
Nadie puede conducirte hasta el éxito, pueden guiarte pero tú eres el responsable de alcanzarlo. Ese diálogo tan rico te hará superar los obstáculos regativos que te bloquean para hacerlo.

Ejercicio 9

  1. Elige un hábito negativo de los que enumeraste.
  2. Fíjate: ¿Cuándo se presenta o manifiesta? ¿Qué lo produce? ¿Qué obtienes después?
  3. Analiza las consecuencias de tu hábito

4. Cambia tu lenguaje interno

5. Elimina o sustituye lo que externamente contribuye a tu hábito negativo.

Así sabrás cuáles son los puntos que tienes que desaprender y reaprender para llegar a la meta.

Hábitos en el estudio
Las tres preguntas para adquirir un buen hábito de estudio son: ¿Cuándo? ¿Dónde? y ¿Cómo?
Cuándo corresponde a la frecuencia. Te recomendamos estudiar diariamente y orden tu tiempo libre mediante una organización productiva de los horarios. Este tema tiene frecuencia porque está relacionado con la administración del tiempo.
Si el objetivo es convertir el estudio en una habilidad personal, es evidente que la frecuencia es el soporte que te posibilita la incorporación de un “buen hábito”. Si estudias “de vez en cuando” o “el día antes del examen”, es el primer síntoma de la falta de un buen hábito. Tu esfuerzo consistirá en estudiar a diario un determinado período de tiempo hasta lograr el mejor hábito de estudio.

Ejercicio 10
Elabora un cronograma de tus tares semanales en una grilla horaria tradicional (días en columnas verticales y horas en columnas horizontales en fracciones de media hora). El primer paso consistirá en ordenar tus actividades extra curriculares siguiendo la siguientes instrucciones.

  1. Estudie descansado. Evita el cansancio, estudia de mañana. La tarde puede resultar pero nunca luego de almorzar por la modorra. La noche no es propicia por el cansancio derivado de tu trabajo, salvo que a modo de excepción, la quietud y el silencio de esta hora del día te resulte beneficioso.
  2. Elije un lugar. Debe reunir los requisitos del aprendizaje eficiente. Comodidades como pizarrón, sillas mesa y ausencia de ruidos. Es preferible una biblioteca a estudiar incómodo en casa. No estudies acostado (el resultado es el sueño), sino sentado en correcta posición; con el libro a 45 grados y a una distancia prudencial que te permite usar mejor tu campo visual.
  3. Solucione previamente tus problemas. Antes de estudiar debes solucionar tus problemas. Si debes pagar mañana una cuenta que te preocupa, no estudies hasta encontrar la forma de conseguir el dinero. En el momento del estudio o examen es cuando se reactualizan tus conflictos latentes.
  4. No estudies más de una hora seguida. Así como cualquier músculo sometido a un esfuerzo constante termina por cansarse, lo mismo ocurre con tu atención. al final de la primera hora, debes descansar 5 a 10 minutos efectuando una actividad ajena al estudio. Conviene que cambies de materias dentro del mismo día (una hora matemática, otra inglés, etc.).

Ejercicio 11
Busca un lugar cómo para estudiar. Con escritorio, buena luz y oxigenación, una silla y las herramientas: hoja, lápiz, lapicera, goma a utilizar para tener una buena organización.

Estado de flujo
Es el hábito internalizado de alcanzar objetivos fácilmente. Se asocia a las emociones positivas que construyen la aptitud para vivir. Le pone inteligencia a la pasión.

Cómo lograr el estado de flujo
Una visión clara y magnética del futuro deseado, es la forma que tiene el porvenir de intervenir en el cambio. También importa saber el por qué. El pasado aporta la experiencia, el método suma el “cómo”, la habilidad de hacer. La actitud la aporta la inteligencia emocional como motivación, ganas e iniciativa.
Es en el presente donde debes colocar el ideal, tanto en tu mente como en tu corazón. Se cosecha lo que se siembra y relacionando el objetivo con otras metas valiosas generas sinergia. Creer que es posible mueve montañas (Yo creo de creer).

La idea
(Yo creo de crear) Para conquistar el hábito del estado de flujo hay que estimularlo y darle prioridad, comprar la idea, quererla, planearla, ejecutarla y controlarla.

Planear el estado de flujo
El plan es el vehículo que transporta los sueños, la hoja de ruta que indica qué hacer, para qué, por qué, dónde, con quién, con qué, cómo y cuándo. El plan es el hacer con estrategia: ¿Dónde estaba, dónde estoy, dónde quiero estar, cómo haré para conseguirlo?

La actitud apoya la aptitud
Crear buenos hábitos es aliarse con el éxito, ya que motorizan la superación personal sin demandar esfuerzo. El estado de flujo, de productividad máxima, no implica sacrificio, es un rendimiento óptimo que potencia las aptitudes naturales. Es una sensación de control mental de las emociones donde desaparece la propia conciencia y se abandonan las preocupaciones.
La conciencia se funde con el hacer que se vive como recompensa, se deja de reflexionar sobre uno mismo y sobre lo que se hace, se siente la sensación de plenitud, las respuestas se ajustan a la exigencia y las emociones se alinean con los objetivos. Es un entrenamiento de la atención y de la energía psíquica. Una vez reconocido el estado de flujo debe ser usado a voluntad, mediante un anclaje psicófísico, para poder así transferirlo a situaciones diversas, hasta poder aplicarlo progresivamente en todo lo que haces.

El anclaje
Es la técnica diseñada para acceder a tus mejores recursos para alcanzar los estados deseado en el momento en el cual los necesites.

El reflejo condicionado
Es común que ante una comida apetitosa salives con sólo hablar de ella. Se te hace agua la boca. Pavlov, médico ruso, observó que a su perro le bastaba oír los pasos de quien le traía la comida para salivar. Se preguntó si cualquier otro estímulo, como el sonido de una  campana, podía provocar la salivación. repitió la secuencia del sonido de la campana – presentación de la comida y el perro comenzó a salivar al escuchar el sonido de la campana. Muchas conductas las aprendes por condicionamiento, al descubrir que lo que haces tiene consecuencias positivas o negativas y eres capaz de anticiparlas y modelar tu conducta. Por ejemplo, sabes que si no apruebas la materia, sentirás pena y aunque tu tendencia natural te alejara del estudio, modificarás tu conducta para lograr resultados más satisfactorios.

El anclaje a los mejores momentos
Puedes condicionarte para mejorar tu rendimiento mediante un estímulo seleccionado y practicado para generarlo. En una fiesta patria el himno o la bandera son estímulos para provocar la intensidad requerida. Un anclaje se instala por azar o imposición. Lo mejor es desterrar los anclajes negativos y retener o generar los  positivos. La técnica es observar o provocar el estado deseado, asociarlo a un estímulo, que una vez memorizado lo reproduzca cuando quieras. En el punto culminante presenta el estímulo, repítelo tantas veces como sea necesario. Por último lo pones a prueba.

Ejemplo de anclaje
Recuerda o crea un estado deseado, en su punto de máxima intensidad coloca el estímulo, repítelo hasta que queden asociados, repásalo y ponlo a prueba en situaciones diarias. Un mismo anclaje puede usarse en diversas situaciones, por el principio de que el éxito llama al éxito. Instalar estados es parecido a instalar un software. Para modificar un estado es fundamental considerar la mirada, la voz, las sensaciones internas, la postura, la respiración, el color de la piel. Comparar imágenes permite eliminar las negaciones, porque el cerebro asume el ángulo positivo.

Ejercicio 12
Cree o transfiere al puño derecho la imagen positiva, luego al izquierdo la negativa, posteriormente iguale vertiendo el contenido del derecho sobre el otro observando luego el cambio.

Etapas del anclaje

  1. Recuerde un momento en tu vida en el que actuaste de modo excepcional y que te gustaría repetir en cualquier situación nueva.
  2. Revive con todos los sentidos la experiencia hacia sentirla intensamente.
  3. Busca un lugar en el cuerpo donde guardar esa experiencia, por ejemplo en tu oreja.
  4. Pon un dedo sobre la oreja para instalar el ancla.
  5. Controle la calidad. Pruebe diariamente si se produce la experiencia.
  6. A un ancla exitosa se pueden sumar recursos. Aprender a anclarse a los mejores momentos y respuestas es obtener los recursos de una batería interna que se recarga con cada experiencia.

Aprender a usar el cerebro es mejor que dejarlo en piloto automático porque le das una dirección.
Como dijo Séneca: no existen vientos favorables para el que no sabe a qué puerto quiere llegar.

Neuroprogramación de hábitos
La clave es la proactividad. Es creer que puedes cambiar las cosas. Al mismo tiempo precisas conocer tu misión personal.

  1. Dale lugar en tu agenda. Si llueve o te dormiste, reprograme la práctica para la noche.
  2. Identifica los refuerzos. Los hábitos se conectan. Despertarte y acostarte temprano se relacionan, igual que el ejercicio y la alimentación sana.
  3. La Ley de Murphy. Todo puede salir mal, anticípate y se previsor en los detalles.
  4. Hacer un seguimiento. es una forma de rendirte cuentas a ti mismo.

Autoconfianza, entusiasmo e ilusión son activos emocionales que movilizan la zona prefrontal, la sede del pensamiento avanzado donde se inventa el futuro y se crean alternativas y estrategias.
Cuando el corazón quiere, la mente muestra el camino. Entrene tu integridad honrando tu propia palabra. Si dices voy a hacer esto y no lo haces alteras tu cerebro. El mayor potencial es la conciencia. Lo que se resiste persiste. La aceptación es la clave. Creer a ti mismo es la fórmula.
La corteza prefrontal organiza la secuencia para ejecutar un plan y alcanzar un objetivo. Con la atención selectiva activas la memoria operativa e inhibes otras. El aprendizaje asociativo se basa en el orden, la contigüidad temporal, espacial y la contingencia entre las respuestas y los estímulos.

Lóbulos frontales y basales
En el condicionamiento voluntario importa la motivación. Un programa se modifica con estrategia. La memoria explícita automatiza el cambio y lo hace implícito. Las neuroimágines confirman que al construir una destreza, la actividad basal aumenta y la prefrontal baja. A la asociación sensorial sigue la motora. Lo prefrontal brinda el aprendizaje con reglas. Cuando se automatiza los ganglios basales controlan la ejecución son control consciente.
Hábito es un aprendizaje no basado en el saber, sino en conexiones automáticas. La programación es lograr que se desencadenen de modo voluntario. Muchos hábitos apenas requieren acciones motoras. Son aprendizajes resistentes a su rápida devaluación o extinción, porque la respuesta está controlada por los estímulos precedentes y mucho menos por los resultados consecuentes.

Ejercicio 13
Con neuroprogramación crea un nuevo hábito o suprime el que deseas erradicar.
Usa tu lóbulo frontal derecho para generar ideas de hábitos y el izquierdo para seleccionar las mejores. Con el lóbulo basal izquierdo ejercita la rutina y con el derecho facilita tu comunicación.