CAPITAL HUMANO Y CAPITAL SOCIAL

El capital humano y el capital social - Notas del director - Horacio Krell

CAPITAL HUMANO Y CAPITAL SOCIAL

Por Horacio Krell*

La empresa colectiva que culminó en el alunizaje en 1969 fue un logro que tuvo pendiente al mundo. En 1962, John F. Kennedy visitó el Centro Espacial y saludó a un conserje, le preguntó qué hacía y el trabajador contestó: “Estoy ayudando a llevar a un hombre a la Luna”.
Ese espíritu de compromiso es uno de los puntos a tomar en cuenta para observar que la innovación no sucede porque alguno quiera: ocurre mientras se resuelven problemas mayores.
El Apolo fue un ejemplo de lo que se puede hacer si la ambición es inspiradora y concreta.
El éxito de Silicon Valley se basó en investigación financiada por el Estado. La crisis del Covid  halló a las potencias sin entender el problema. Hay una creencia general de que la innovación se da en el sector privado, y que el gobierno se limita a solucionar errores del mercado. Reconstruir un estado de bienestar es una demanda razonable y realista para el florecimiento humano.
La profunda desigualdad en las vacunas generó más muertes. Pudo evitarse, pero s  prolongó la pandemia y se retrasó la recuperación económica. Esto ilustra un fracaso en la relación salud- economía, entre los actores públicos y privados, y la incapacidad del sistema sanitario para hacer frente a crisis repentinas. El Covid mostró nuestra incapacidad colectiva para responder a las crisis sanitarias, pero reveló también que se podría ofrecer una salud para todos. El aumento y la reorientación de la inversión pública constituyen un imperativo político urgente si queremos garantizar el cumplimiento de las condiciones básicas para el florecimiento humano.

La inversión en capacidades estatales dinámicas

El capital humano y el capital social - Notas del director - Horacio Krell
Inversiones – El capital humano y el capital social – Notas del director – Horacio Krell

Es la razón por la que Vietnam brindó rápidamente testeos y países ricos como EE.UU. y el Reino Unido se quedaron atrás.
El gobierno vietnamita pudo hacerlo porque ya tenía la capacidad de movilizar al mundo académico, el ejército, el sector privado y la sociedad civil en torno a una misión común.
Nueva Zelanda es otra historia de éxito. Adoptó un “espíritu de servicio” y una “ética de la atención” en todos sus servicios públicos, y fue el primer país en armar un presupuesto de bienestar. En lugar de buscar la inmunidad de rebaño, trabajó en prevenir la infección. En Pakistán, los ciudadanos pudieron solicitar transferencias monetarias de emergencia a 12 millones de hogares, mientras que los italianos han tenido que imprimir test para demostrar que cumplían las normas de aislamiento. Los gobiernos del sur de Asia se han beneficiado de la memoria institucional acumulada durante la epidemia de SARS de 2002-03. Muchos de estos países han invertido en sus capacidades básicas de información, que han sido especialmente eficaces a la hora de facilitar la acción descentralizada. Corea del Sur, adoptó un agresivo enfoque de seguimiento de alta tecnología y publicó datos en tiempo real sobre las existencias de mascarillas y farmacias, lo que permitió a empresas nuevas y a los ciudadanos crear servicios complementarios para garantizar una distribución eficaz y segura.

Llevar un hombre a la Luna

Hombre en la luna - El capital humano y el capital social - Notas del director - Horacio Krell
Hombre en la luna – El capital humano y el capital social – Notas del director – Horacio Krell

Lo hicieron un sector público capaz y una asociación con el sector privado impulsada por un propósito. Para repetir los éxitos  y alcanzar metas ambiciosas deben reconstruirse las capacidades estatales. El modelo de los moonshots (apuntar a Luna como meta) ofrece inspiración para llevar a cabo earthshots (apuntar a metas en la Tierra).
El programa Apolo provocó la innovación en aeronáutica, nutrición, ciencia de los materiales,  electrónica, software, etc. Earthshots y moonshots, requieren un liderazgo audaz y visionario por parte de los gobiernos equipados para “pensar a lo grande e ir a lo grande”. Los earthshots afectan a la vida de las personas de diferentes maneras y, por lo tanto, deben implicar una amplia participación de los ciudadanos. Si se adopta un enfoque inclusivo, una misión puede convertirse en una poderosa plataforma y en un motor de crecimiento sostenible.
Esto sucede en el llamado a un Nuevo Pacto Verde, a la Salud para Todos, a la igualdad de oportunidades educativas y a los planes para reducir la brecha digital.

La trampa de los ingresos

Hace 50 años 101  países tenían ingresos medios y solo 13 dieron el salto a ingresos altos. En el siglo 20 iban todos en escalera mecánica pero el siglo 21 se volvió una cinta de correr de la cual no pueden salir y llegar al desarrollo. Para salir de la trampa deben pensar que  hacer hoy para llegar a la meta, no simplemente estabilizar la economía.
Las pruebas PISA muestran qué es necesario mejorar el capital humano. En  Brasil, los estados que mejoraron su desempeño educacional fueron  los más pobres. El factor más importante es la familia y las circunstancias. El segundo es el docente. Hay que mejorar la formación, motivarlos y pagarles mejor. El docente es la clave de la recuperación. Hoy los jóvenes no saben leer, escribir y manejarse con números. A los 15 años salen al mercado de trabajo y  obtienen trabajos de baja calificación, baja productividad y menor salario. Se precisa un enfoque más de sector o de producto, estrategias ‘mission driven’, como lo fue la meta de llegar a la Luna. Argentina en los 90 decidió aumentar la calidad del Malbec para competir y exportar. Tenían la meta y qué hacer año a año para llegar. La colaboración público-privada fue clave.
Muchos  países en la trampa exportan recursos naturales lo que no requiere mano de obra muy capacitada, pero si más tecnología y es una manera de aprovechar los recursos que ya existen, donde el país tiene más ventajas, porque no hay otros países que tengan esa opción, como  la soja, que Asia importa. Hay gran margen para inversión. La prueba PISA organizada por la OCDE, muestra que los países que están mejor en educación lo están también en economía.

Hay que formar a la gente

Es una inversión a10 años. Hay que pensar quiénes podrían apoyar tal esfuerzo, que en gran parte debe venir del Estado. Y hay que pensar cómo. La mayoría son democracias, los gobiernos cambian, y eso impide pensar políticas a largo plazo. Se debe pensar en coaliciones y en negociar entre partidos, entre empresarios y sindicatos y con el Gobierno.
Un pacto o colaboración con esa idea de llegar a un objetivo. Es un proceso político previo. Hay que ver las experiencias exitosas. En Europa países que estaban atrasados hicieron un esfuerzo de concertación entre gobierno, trabajadores, sindicatos y empresarios. Y esta colaboración sale del conflicto político partidario; no es liberal o de izquierda, sino entre sectores.
Hay que proteger a los trabajadores y  crear mecanismos de seguridad laboral. Un seguro de desempleo es la herramienta, junto a otros apoyos. Se pueden bajar las indemnizaciones y aumentar el seguro de desempleo, va a ser muy difícil. Es un problema de carácter político.

Precariedad educativa

Durante los últimos 50 años los Ministros de Educación duraron en su cargo menos de un año y medio, un caos de gestión en el cual los más idóneos son desplazados por los “hábiles declarantes”. Y son éstos los encargados de jugar al deporte de justificar el hundimiento  relativizando la falta de un plan estratégico. Las habilidades, conocimientos, talentos y destrezas que desarrollan niños y adultos a partir de la educación, así como la experiencia, son activos de inserción laboral. A medida que estos rasgos evolucionan y se desarrollan, la persona incrementa su capital humano y el país su capital social.
Sin embargo, al igual que las máquinas, el capital humano se deprecia volviéndose obsoleto como consecuencia del progreso tecnológico. La necesidad de actualizar los saberes a partir de una formación continua a lo largo del ciclo laboral  es fundamental e ineludible. La calidad de la educación  se ha deteriorado, ante realidades cambiantes, no basta con aumentar el stock de capital humano, medido por la cantidad de años de educación promedio, sino cuidar su calidad. La caída  ha provocado que un estudiante argentino que completó sus estudios secundarios, evidencie un nivel de conocimiento equivalente a un par de una nación industrializada que finalizó el segundo año. Esta precarización educativa y una población cada vez más empobrecida, implica una universidad alejada de sus posibilidades. La ilusión de un sistema universitario de ingreso libre y gratuito es un espejismo. Con una universidad más expulsiva que inclusiva, la probabilidad es que ingresen al trabajo precarizados, en empleos de baja productividad. Ante esta realidad ajena a la modernidad, enfrentarán una vida marcada por el sometimiento a las castas que los dominan con el objetivo de defender sus propios intereses.

La fábrica de pobres en  la Argentina

Las naciones que avanzan reducen la pobreza mejorando la equidad en la distribución del ingreso y fortaleciendo la acumulación de capital humano calificado, gracias a una educación de calidad y con igualdad de oportunidades para todos, cualquiera sea el nivel socioeconómico de sus familias.

El conocimiento, la ciencia y la tecnología, deben contribuir a mejorar las condiciones económicas y sociales. El principio básico de la justicia social es la igualdad de oportunidades. La mayor parte de las desigualdades son sociales y por lo tanto eliminables. Sin una buena escuela la justicia social no existe. El primer paso para  la voluntad colectiva de superación es respetar el calendario escolar sin cierres motivados por conflictos laborales.

El derecho prioritario es el de los niños pobres

Es el derecho de tener clases, para no perjudicar su futuro no hay que cerrar escuelas.  Los resultados de PISA (2018) evidenciaron una situación crítica en los conocimientos de los jóvenes. En Ciencias se ubicaron en el lugar 65, en Lectura en el 63, y en Matemática 71; entre los 77 países participantes,  Todo esto es preocupante porque serán los que gobernarán en el futuro próximo, tienen 15 años de edad.

El Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de Calidad educativa (LLECE) de UNESCO, monitorea el aprendizaje con pruebas a estudiantes del nivel primario en Lectura, Matemática y Ciencias Naturales. En la última evaluación (2019),  Argentina estuvo debajo del promedio.

Los países que crecen acumulan capital y expanden su producción, su principal capital es el capital humano, la población capacitada. El futuro se juega en el banco de la escuela, ya que crecerán los países que posean calidad educativa e igualdad de oportunidades, con independencia del nivel económico de los alumnos. La mala educación conspira contra el desarrollo ya que educar es el arma más poderosa para el cambio. Muchos lo entendieron. Argentina no, y debe rescatara su sistema escolar. El futuro depende de la educación, necesitamos cambiar el sistema y quebrar la reproducción intergeneracional de la pobreza.

Cambios para recuperar el tiempo perdido

Deben trabajarse los diseños curriculares considerando la bimodalidad presencial y virtual y la capacidades para “saber hacer” con lo que se sabe y diseñar curriculums que integren aprender a ser, a aprender, a hacer y a convivir para recuperar el sentido de una ciudadanía global efectiva y trascendente. Hay que diseñar  curriculums con una evaluación formativa que haga que todos aprendan y sean felices.

El curriculum amerita diversas opciones: 1) priorizar aprendizajes valiosos, y aminorar la cantidad de materias; 2) dar más libertad a la gestión escolar para que las escuelas tracen trayectos personalizados; 3) integrar contenidos de distintas materias en proyectos; 4) dar más horas de clase presencial a quien más lo necesite y 5) dar espacio al desarrollo de habilidades socioemocionales para que los estudiantes sientan que pueden mejorar. Es una tarea compleja.

La educación es el desafío central

Es hacia la educación y hacia los planes de estudios donde se apunta para hacer frente a las transformaciones del mundo del trabajo. No hay que pensar en  más de lo mismo, más presupuesto, más computadoras, más horas en el aula o. La formación requerida por las nuevas tecnologías es mucho más específica; exige una actualización de programas y formatos y, sobre todo, de los educadores. Desde el punto de vista del desarrollo económico la reforma educativa debe involucrar a la educación terciaria, sobre la que el Estado suele tener una incidencia menor. Cuando la pobreza afecta a casi la mitad de la población y cuando uno de cada dos trabajadores es informal, la vía educativa no es suficiente. Por un lado se debe proteger el trabajo existente y, al mismo tiempo, preparar para lo que se demandará, y estimular actividades de alta calificación. El cuidado de personas mayores no puede ser reemplazado por máquinas y es una ocupación que tiende a crecer. Entre las capacidades más valoradas, ganan relevancia algunas no referidas a los conocimientos duros.  Se pone el énfasis en las competencias blandas” vinculadas con puestos “que son, en promedio, de calificación medio baja y que sufren la paradoja de ser demandadas pero mal remuneradas. La empatía, la capacidad de escucha y de diálogo son, por ejemplo, centrales para las tareas de cuidado de personas, relacionadas con la mayor expectativa de vida y con las necesidades afectivas.

Educación en Finlandia, Japón y Argentina

Si un país rico como Argentina fracasa conviene estudiar su sistema educativo y compararlo. ¿Cómo hicieron para ser primeros en el mundo según el estudio Pisa de OCDE que mide el rendimiento de los estudiantes de 15 años en ciencias, matemática y lectura y cómo hizo Argentina para estar entre los últimos? Y en economía ¿cómo hicieron los países sin recursos naturales para convertirse en potencias y cómo hizo la Argentina potencia de los años 20 del siglo XX para convertirse en una fábrica de pobres? Finlandia, hace años, hizo de la educación su política de estado. Para estudiar no hay que ser rico. Japón, destruido después de la segunda guerra mundial, estudió cómo se fabricaban los productos en el mundo, los mejoró y redujo sus costos. Así transformaron una isla sin recursos en la factoría de productos elaborados más grande del mundo. La cultura del ejemplo es la mejor escuela. Si progresan juntos, si saben aprender, si un proyecto país maestro los guía, si eligen los mejores gobernantes, si la transparencia suplanta a la corrupción; se instala un círculo virtuoso de desarrollo. No hay desarrollo sin capital social. Desarrollo no es lo que se tiene sino lo que se hace con lo que se tiene.

*Director de Ilvem. Mail de contacto horaciokrell@ilvem.com o +5491154224742.

Nota asociadas:

Capital intelectual y capital social.

Capital social.

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